Exposición de la Licenciada Marcela García

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Transcribimos aquí parte de su disertación:

Me presento nuevamente, mi nombre es Marcela, yo soy psicóloga, trabajo con adictos desde hace 27 años. En diferentes instituciones.[…]

¿Qué creemos que es lo que se podría hacer dentro de los espacios laborales?

El objetivo de esta charla, de esta conferencia, es que se puedan ir de acá con ALGO. Que esta conferencia les pueda servir para irse con alguna herramienta de algo para poder hacer dentro de las fábricas, dentro de las empresas, dentro de los lugares de trabajo. Y si no es así, o si sienten que no es así, la verdad es que les pedimos que en el momento de las preguntas podamos retomar aquellas cosas que no quedaron claras o que por ahí no les alcanzan para irse con algo para hacer directamente en el lugar de trabajo.

¿Quién es el consumidor problemático?

  • Alguien que utiliza drogas
  • Alguien que consume alcohol
  • Alguien que usa esas sustancias y no puede dejar de hacerlo, comenzando a tener problemas: Familiares, Laborales y Personales.

Detectar el problema con rapidez es esencial para realizar acciones que ayuden al trabajador a reconocer su problema.

[…] Cualquier persona que consume sustancias tiene un problema. Podría hablarles un montón de cómo se define una adicción, qué es un consumidor problemático. Es decir, en los libros hay un montón de palabras lindas y algunas muy difíciles para explicar lo que es muy simple y todos entendemos: Alguien que necesita meterse en el cuerpo sustancias para cambiar su estado de ánimo tiene un problema. Después vemos si ese problema se llama adicción, si es poquita, si es mucha, si es como sea. Pero es lo primero que tenemos que tener en la cabeza. Porque eso también nos va a permitir no engancharnos con el discurso social, con si “no sigas al rebaño” o si “has recorrido un largo camino mujer”. Un montón de discursos que favorecen que uno crea que no le pasa nada cuando consume sustancias, porque NO ES ASÏ. Además del detrimento en el cuerpo, siempre tienen que pensar, cuando vean a una persona que necesita consumir, que esa persona está sufriendo.

En mi trabajo como psicóloga ESO ES LO PRIMERO, se los digo simple: no EXISTE UN DROGÓN QUE LA PASE BIEN. Drogarse NO ES DIVERTIDO. Drogarse no sirve para levantarse minas, porque te la levantarás hoy, pero cuando vea cómo estás todos los días se va. Drogarse no sirve en el trabajo, esa persona lo hace porque NO PUEDE DEJAR DE HACERLO. Más allá del nombre que le pongamos después y de la justificación que esa persona ponga. “ESTO ES MI VIDA, ES MI ASUNTO. NO SOY UN ADICTO porque solo consumo los viernes NO SOY UN ALCOHÓLICO porque consumo poquito o porque compro VINO BUENO” Las excusas que ustedes quieran.

¿Para qué me va a servir esto, al inicio? Para detectar el problema. Si no sé de qué se trata una adicción, no voy a poder, como delegado, presentarme a mi trabajo e intentar ayudar a alguien. Y menos voy a poder después ver cómo lo ayudo si es que esa persona lo reconoció, y si no lo reconoció ver cómo lo ayudo a que pueda hacer algo  con eso antes de que pierda su trabajo. Porque, finalmente, es el destino de todos los pacientes consumidores.

PROBLEMAS LABORALES QUE PERMITEN LA DETECCIÓN

  • Llegadas tarde.
  • Ausentismo
  • Continuo uso de licencias
  • Accidentes laborales

Después vamos a retomar para qué debiera servir una licencia. Muchas veces las personas no piden licencia porque consumen, piden licencia porque les duele la panza, o la cabeza. Y esas licencias lo que hacen es “encubrir” el problema de base y transformarlo en un problema que se eterniza. No hay ninguna licencia porque necesito un tratamiento por adicciones, pero hay por variadas cosas. ¿Cuál es la contra que tiene eso? En mi práctica cotidiana, hace 27 años que trabajo con obras sociales, cuando el paciente llega a la consulta, que es algo que vamos a ver al final, YA NO TIENE MÁS LICENCIAS. Porque las licencias tienen un límite. Se las agotó. O le quedan 45 días. Después de 25 años de estar consumiendo. Y uno en 45 días tiene que hacer magia. No lo digo para pensar que entonces esa persona no debiera utilizar esas licencias. Pero sí me parece que si uno arma una estrategia de abordaje para poder ayudar a esas personas, ellos van a poder utilizar esas licencias de un modo adecuado. “Con esa licencia justifiqué mi día, NO RESOLVÍ MI PROBLEMA”, porque mi problema verdadero no era el dolor de cabeza, en todo caso era una consecuencia de lo que vengo haciendo con mi vida.

  • Consumo dentro del trabajo
  • Problemas de relación con los demás.

Los demás son el resto de los trabajadores y los demás también es la familia.

Sabíamos por el señor Caló que iba a haber mujeres. Y entonces no quisimos desaprovechar la oportunidad para hacer mención del consumo en las mujeres.

Las mujeres y el consumo

El consumo de mujeres de alcohol y psicofármacos se ha ido incrementando cada vez más.

  • Se presentan solas
  • La familia es menos continente que en el caso del hombre
  • Socialmente, está menos aceptado que pueda pensar en ella. No hay licencia para el trabajo del hogar.
  • Presenta mayor dificultada para sostener el tratamiento en el tiempo debido a presiones familiares y sociales.

La realidad es que cuando yo comencé a trabajar 27 años atrás eran poquísimas las mujeres que se presentaban a consulta. Como no hay estadísticas, es difícil saber ¿por qué consultaban antes menos? ¿había menos? o ¿las condiciones sociales hacían que se vieran menos?

La realidad es que con los años y cada vez, las mujeres se animan a consultar en las instituciones y a reconocer que la adicción es un problema. Fundamentalmente psicofármacos y alcohol. No estoy hablando de población adolescente, que es otra cosa.

Estoy hablando de las mujeres que trabajan, en general mujeres ya adultas. Las características de las mujeres que se presentan a la consulta, a diferencia de los hombres, es que se presentan solas en general. Solas quiere decir SIN FAMILIA ACOMPAÑANTE. Y no es porque los hombres sean malos, sino que hay muchas razones familiares. Cuando un hombre está en tratamiento tiene licencia y la mujer en general se queda en casa con los chicos. Cuando una mujer está en tratamiento, el hombre sigue trabajando. No hay quien se quede con los chicos. Esa es la primera razón por la cual las mujeres consultan menos. Y que tengan menor familia que acompañe.

Ya vamos a ver cuando veamos los tipos de tratamientos que NINGÚN PACIENTE PUEDE SALIR SOLO. Todos necesitan alguna red familiar. Y en FAMILIA incluyo lo que venga. En las instituciones, hasta hace 15 años atrás se hacían grupos de familia, que ahora se llaman GRUPOS DE RED SOCIAL,  porque FAMILIA puede ser CUALQUIERA QUE ACOMPAÑE. Y ahí es donde me parece que ustedes pueden entrar a jugar un rol muy importante. No porque tengan que ir al grupo, pero todos necesitan a alguien que los acompañe. Que los acompañen, que los orienten y que también limiten. Limiten mucho lo que es la manipulación del paciente adicto y la NEGACIÓN de su enfermedad. Que haya un OTRO al lado que garantice que esa persona reciba asistencia y que continúe su tratamiento hasta terminarlo y que después pueda regresar a su lugar de trabajo en las mismas condiciones que tenía antes de haber utilizado la licencia también depende mucho del trabajo que ustedes pueden ir haciendo.

Y en esto me disperso un poco y les cuento que si bien hace 27 años que trabajo con adicciones y que en algunos momentos he trabajado con Delegados, siempre fueron casos puntuales y aislados. Me parece que tienen que valorar mucho el hecho de tener en este Congreso un espacio donde ya no sea la buena voluntad de un Delegado que acompañó a un compañero en búsqueda de un tratamiento, porque creo que también les va a dar la oportunidad de poder pensar estrategias macro y no solo la buena voluntad de uno, que en general ayuda mucho A UNO, pero deja a todo el mundo por fuera.

Lo mismo sucede con los jóvenes, que era otra inquietud que nos presentó el Señor Caló en relación al consumo en la gente más joven. En la vida. En la sociedad, en el barrio y también dentro de las fábricas.

LOS JÓVENES Y EL CONSUMO

ELLOS SON RESPONSABLES DE:

  • Poder cuestionar el mensaje Social:Ser consumidor no es ser EXITOSO.
  • Poder liderar el cambio a nivel labora: El consumo de sustancias deteriora, además de la vida del consumidor, las condiciones y medio ambiente laboral.

Si bien creo que la población más joven, los jovencitos que están acá SON LOS MÁS VULNERABLES, frente al consumo que está presente en todos lados, uno prende la tele, lee un diario, camina por la calle, y erróneamente, para quienes lo venden, SIEMPRE ESTÁ ASOCIADO A SER EXITOSO.

Me parece que son los jóvenes quienes mejor pueden cuestionar ese mensaje social, y más cambios lograr dentro de sus espacios laborales. Son quienes tienen mejor acceso a Internet.  Para saber muchas cosas con respecto a las adicciones no hace falta ser un genio, hace falta nada, cuando estoy usando Internet poder ver qué cosas existen, poder ver cuáles son las cosas que más se consumen en el país, poder ver dónde acercarme, poder ver cuáles son las instituciones en las que se puede consultar. Y en ese punto creo que habría que valorar mucho y darles un lugar muy importante a todos aquellos que son jóvenes, también como una forma de tenerlos dentro del grupo. Muchas veces la gente mayor tiene mucha experiencia que se tiene que poder acompañar con lo que los jóvenes pueden aportar.

Les traje una experiencia pionera. En general España es un  país que está muy avanzado con respecto a nosotros en todo lo que hace al tratamiento de las toxicomanías.

¿QUÉ HACER FRENTE A LA PRESENCIA DE LA PROBLEMÁTICA EN LA FÁBRICA?

Para resolver el problema del consumo es necesario de intervenciones directas e integradas entre:

  • Delegados
  • Recursos humanos de la fábrica
  • Familia-consumidor
  • Obra social: Especialistas en drogodependencia

La experiencia de Barcelona en el abordaje de las toxicomanías a nivel laboral.

Y tienen desde hace muchos años proyectos y legislaciones que acompañan para el tratamiento de las toxicomanías y el abordaje dentro de las fábricas.

Entonces quería contarles qué es lo que se hace en otros lados porque creo que es algo que acá se hace, no de manera generalizada, pero que cada uno dentro de su propia experiencia va a ir yendo a buscar y a resolver la situación de esa forma. Me parece que lo que le faltaría es darle una vuelta de tuerca para que fuera más macro y no hubiese gente por ahí lejos de la Dra. Marcela Caretti que no sé si saben, trabaja en la Central, en Capital y que en general es el primer contacto de todas aquellas personas que tienen algún problema relacionado con el consumo o aquellos que necesiten orientación para poder ayudar a otros. En la mesa para poder resolver los problemas del consumo, tenemos cuatro patas:

  • Una es el consumidor y su familia.
  • Otra pata es Recursos Humanos de las fábricas, que en general es quien extiende las licencias.
  • La Obra Social con los especialistas. Y
  • Los Delegados.

En mi opinión, la persona con más poder para trabajar en esta área y para introducir, sobre todo, el tema de la salud mental, como un problema de salud, que también debe ser atendido es el DELEGADO. Es quien tiene acceso a las otras tres patas fácilmente, tiene a su compañero permanentemente al lado, tiene a disposición la Obra Social, y los servicios de la obra social, y tiene contacto con el área de Recursos Humanos. Ahora, para usar ese poder, hay que saber. Hay que estar informado, y hay que poder EXIGIR. Si ustedes me preguntan a mí en el área de Salud Mental ¿qué tendría que saber el Delegado? Mínimamente: a quién dirigirse. Por experiencia de trabajo sé que hay cosas que no pasan. Me canso de recibir pacientes que hace ocho meses que andan dando vueltas porque no saben dónde ir. Van acá, van allá. Son ocho meses perdidos. Probablemente de esos ocho meses, ya estuvo cuatro con licencia, por diferentes cosas. Se la gastó, como yo les digo a mis pacientes, y no hizo nada. Y son cuatro menos que tiene para poder hacer un buen tratamiento. Y otra cosa que sucede mucho es que los pacientes esperan hasta último momento.

Primero porque no saben que tienen un problema.
Segundo porque si saben que lo tienen no se quieren hacer cargo.

Muchas veces, en la parte que les toca a ustedes: porque tienen miedo de perder el trabajo. Hay infinitos pacientes que se niegan sistemáticamente a internarse, a hacer un tratamiento de hospital de día o a ir a un grupo porque piensan que si los cuentan van a ser despedidos. Desde mi lugar de psicóloga de una institución, yo lo que hago todo el tiempo es: remitirlos a sus sindicatos, remitirlos a sus delegados. Nadie sabe mejor que ellos: ¿cuál es la licencia que te toca? ¿Cómo podés hacer? ¿Cómo es el certificado que hay que darte para que no tengas problemas laborales? Creo que si uno pudiera trabajar más mancomunadamente y juntos, eso beneficiaría al trabajador. Sobre todo en lo que hace al ingreso al tratamiento que es la parte más difícil. Muchas veces pasa que un paciente necesita meses y meses y hasta años de darle vuelta al asunto hasta que se decide a empezar un tratamiento. Una vez que lo empieza es mi problema, como profesional. Hasta que lo empieza

ES UN PROBLEMA DE TODOS.

Es un problema de la Obra Social, son pacientes que consultan mucho.
También es mi problema porque tal vez son admisiones largas, que el paciente se va a pensarlo y vuelve, va y vuelve.
También es un problema para los delegados. También es un problema para ellos poder pensar cómo cuidar esa fuente de trabajo, por ejemplo.  Cómo ayudar a esas familias. Hoy en el desayuno hablábamos, bueno yo se que a veces si a alguien tiene un accidente muy grave en una mano y lo internan, por ejemplo, la familia seguro que está con esa persona y el delegado se acerca. Es más difícil pensar que uno se acerque a un consumidor. Y eso tiene que ver con los prejuicios que tenemos. Como si la enfermedad física fuera algo más grave que la enfermedad mental en general y especialmente en lo que es la drogadependencia o el alcoholismo.

Me parece que es muy importante que en las fábricas pueda empezar a hablarse, de que el consumo es dañino, de que el consumo hace mal. De que no hay consumos menores y mayores (emborracharse poquito). Si cumplo con mi horario de trabajo ¿qué problema hay que consuma todo el fin de semana, si igual mantengo a mi familia?  ¿Qué problema hay que con todo el resto me emborrache o compre las drogas que fuera?

Yo creo que no es tan difícil hacerlo, creo que hace falta decisión, acuerdos, y sobre todo poder pensar que la enfermedad mental es algo tan grave como la enfermedad física. Alguien deprimido no puede trabajar muy deprimido. Alguien que consume drogas tampoco puede trabajar y su riesgo de ser despedido es ALTO, altísimo. Del mismo modo que alguien que tiene un problema en la columna o en un brazo. Ahora ¿cómo logramos que todos puedan empezar a pensar esto de esta misma forma? Me parece que hay que hacer mucha prevención y mucha información, por eso escribí algo de NO AISLAR, INTEGRAR. La adicción tiene que ser algo que se hable. El consumo tiene que ser algo de lo que se hable habitualmente. Porque también hace a las condiciones de trabajo. No cuestionar al adicto, intentar entenderlo, no dejarlo de lado, NO SILENCIAR, no hacer la vista gorda. Lo peor que uno puede hacer con un paciente adicto es HACER LA VISTA GORDA, porque si en algún momento tienen la oportunidad de hablar con alguien que ya haya hecho el tratamiento, acá tenemos a Gabriel que en un ratito nos va a dar su experiencia, lo que esa persona les va a decir es que se sentía transparente para todos, y que NO LE IMPORTABA A NADIE. Entonces ¿qué es lo mejor que uno puede hacer por alguien que tiene un problema? HABLARLO, a ver, sin escuchar mucho lo que me dice, porque cuando alguien está mal lo que va a decir es “¿Qué te metes? Es asunto mío, ocupate de tus cosas.” Y todas las respuestas que seguramente ya les habrán dicho. NO IMPORTA LO QUE DIGAN. UNO TIENE QUE PODER HABLAR SOBRE ESO. Porque esa persona, en ese momento, no me va a poder decir que me escucha, pero en la cabecita se va a ir pensando en lo que yo le dije, se va a ir pensando que hay alguien que está preocupado por él, entonces, tal vez no ese día, pero tres días después, es posible que esa misma persona se acerque y me diga: “Che, ¿te acordás lo que hablamos?, ¿me das una mano?

¿Cuál es el botiquín de enfermería que tenemos que tener? Para trabajar, nuestro botiquín de salud mental:

  • Formación permanente (de esto hay que hablar todo el tiempo, cada uno sabrá en su fábrica y en su lugar CÓMO, cómo acercarse a su grupo. Pueden ser publicidades, pueden ser trípticos, pueden ser carteleras. El consumo tiene que ser algo de lo que hablemos permanentemente, así como hablamos de las cosas cotidianas. Estar enfermo no es una vergüenza, entonces podemos hablar de eso. No importa si se llama “fractura” o se llama “consumo de alcohol”, son enfermedades. ¿Qué otra cosa tengo que tener dentro de ese botiquín?
  • Los Contactos. Fundamental. Si soy el Delegado yo tengo que saber ¿Cómo lo ayudo? Porque la primera parte es decirle “yo me doy cuenta que te pasa algo, y quiero ayudarte. No solamente haciendo la vista gorda frente al jefe para que no te despidan, quiero ayudarte, quiero que busquemos un tratamiento, quiero acompañarte” Ahora, tengo que saber dónde. Tengo que poder exigir a quien corresponda, yo tengo que saber dónde recurrir. Lo peor que se le puede hacer a un adicto que viene dando vueltas hace 20 años, sufriendo y nunca se decide, es decirle: “Ahí tenés el teléfono, andá a preguntar” (a la central de la UOM ¿vieron? o de cualquier institución), yo tengo que poder decirle: “En la de Yrigoyen, tal número, está la Doctora Caretti, yo te acompaño a sacar un turno, o yo te saco el turno, y vas a ir a ver a la Doctora Marcela Caretti que te va a ayudar” . Cada uno de los delegados según donde viva, saber dónde dirigirse. Si no lo saben, alguien lo sabe, hay que preguntarlo. Porque no hacerlo es como que alguien se fracture en la fábrica, imagínense, y ustedes le digan “Sí, habría que llamar a un traumatólogo, bueno, fijate dónde lo conseguís” No va. No lo va a buscar.
  • ¿Qué sigue después, en mi opinión? Hay que hacer el SEGUIMIENTO. El índice de abandono de tratamientos es realmente altísimo. Muchos pacientes empiezan los tratamientos, muy pocos pacientes terminan los tratamientos. ¿De qué depende, también en mi opinión?, ya no tanto de la gravedad del paciente, sino de la red que tenga. He visto pacientes gravísimos, gravísimos, que a veces uno los ve en la admisión y dice: “Mmmm, veremos qué se puede hacer” con una familia super polentosa o con un grupo de amigos, con una red, que anduvieron bien super bien. Y hemos visto pacientes con mucho potencial, muy solos, esa gente no marcha. Y me parece que ahí, ustedes también pueden ayudar mucho. No porque vayan a sentarse en el “grupo de familia”, pero todas las instituciones pueden y deben dar información y asesorar a los acompañantes. Alguien que llame por teléfono, alguien que lo visite, alguien que pregunte ¿cómo está?. Alguien a quien también la institución pueda recurrir. Decir “Che, me parece que se está quedando sin licencia, ¿vos me podés ayudar, me averiguás cómo es en tu fábrica?¿Tiene más, tiene menos? Porque tiene hijos, porque ¿vieron que es diferente según la cantidad de hijos que tiene o si no tiene ningún hijo?. Realmente es un área en la que no sé, y siempre buscamos a alguien que nos asesore porque ¿Cuál es la idea? Por supuesto que el paciente esté mejor y vuelva a su trabajo y no lo pierda. Esa MIRADA de otro sobre el paciente LO AYUDA A SEGUIR. Porque uno con esa mirada le está diciendo: “te acompaño y te controlo” Que no está mal, es como a un niño cuando uno lo lleva a la escuela, lo acompaña y también lo controla, controla que esté bien, que entre a la escuela, que no le pase nada en el camino. Del mismo modo es con alguien que necesita el tratamiento.

Resalto que la Obra Social cuenta con profesionales que saben sobre el tema de las adicciones. Siempre están a disposición. Trabajan genial, la verdad, y creo que ustedes tienen la posibilidad y la obligación de saber que existe y de poder reclamar todo aquello que necesiten para poder ayudar a los compañeros. Son ustedes los que están en la trinchera. Todos los demás somos recursos que ustedes tienen a disposición.

Cómo se inicia un tratamiento:

Lo primero que se hace cuando ustedes detectan una persona que tiene dificultades con el consumo, es recurrir a la Obra Social. Esa es la primera instancia. Porque ahí hay un equipo derivador que va a poder evaluar la situación y les va  a poder decir “este es un paciente para internar”  “este es un paciente para hospital de día”  “este es un paciente para ambulatorio”  y hacer las derivaciones correspondientes. Lo que se puede se atenderá dentro de la Obra Social y lo que no se puede, se deriva a las instituciones.

Hay tres tipos de tratamientos posibles, no todos los pacientes que consumen drogas son pacientes que tienen que ser internados. Se los cuento porque es la primer justificación que da un paciente adicto, que trabaja: “No puedo dejar de trabajar”, “Bueno, nadie te dijo que tenés que dejar de trabajar para hacer una consulta” La internación siempre es el dispositivo de última instancia. Para aquel paciente realmente grave. ¿A qué le llamo yo un paciente grave? A un paciente que no puede sostener su trabajo y está en riesgo de perderlo. Falta todo el tiempo, o se presenta drogado a trabajar, hay riesgos de accidentes. Un paciente que no cuenta con una familia lo suficientemente continente como para limitarlo. Y no estoy hablando de culpas de la familia. A veces se trata de familias re-polentosas pero que, con pacientes tan graves, no los pueden contener de ninguna forma. A veces hay un papá que cierra la puerta y de dice al chico, “Vos de acá no salís, no te vas a la calle” pero el chico salta por el balcón y se salió igual. A eso nos referimos con familia poco continente. Sin echarle la culpa. Uno evalúa ¿Puede estar en su casa y hacer un buen tratamiento? Si la respuesta es sí, no necesita internarse. Si la respuesta es NO, probablemente lo necesite.

Otro tipo de tratamiento es el Hospital de Día. O de Medio Día. Ahí el paciente va 8 horas, o 4 horas, según el caso. Hay muchos casos de pacientes que pueden sostener sus trabajos asistiendo a una institución 4 horas. Depende del trabajo que hacen, sin siquiera presentar ningún certificado, o presentando alguno pidiendo “reducción de jornada”

El tratamiento ambulatorio, es el indicado para aquellas personas que tienen un problema con el consumo, pero que no es de tal gravedad que les impida cumplir con pautas básicas, conservar el trabajo, mantener rutinas saludables fuera de la institución. Con su familia, o si es soltero, con su grupo de pertenencia.

En cualquiera de los dispositivos los pacientes tienen terapia individual, entrevistas familiares, controles psiquiátricos. Y en todos, lo que se llama acompañamiento permanente las 24 horas. Telefónico y después se resuelve si se necesita otra cosa. ¿Por qué? Porque uno supone que cuando un paciente entra a tratamiento, por más dispuesto que esté a hacerlo, va a tener muchos problemas para sostenerlo. Va a tener recaídas, va a tener problemas en casa. Van a haber muchos problemas con la esposa, por temas económicos, por el consumo, por lo que fuera. Entonces esa persona va  a necesitar asistencia, nosotros le llamamos “en la urgencia”.¿Qué es la urgencia? Es ese momento puntual donde está re-angustiado y tiene ganas de irse a consumir. Necesita que alguien lo escuche, necesita que alguien lo aloje, no siempre necesita estar internado, y esto lo recalco mucho también para romper con el prejuicio, que es muy de los 80, cuando se internaba a cualquiera que consumía. Eso ya no se hace más así. Hay otras formas de abordaje, pero siempre hay que consultar.

Nosotros nos vamos a quedar los dos días en el Congreso. Vamos a quedar a disposición  para poder conversar con quienes necesiten algo. La verdad es que les pido que lo usen. Estamos acá para ayudarlos, para ayudarlos a pensar, cada uno en su lugar, el que viene de La Rioja, el que viene de Tucumán, el que vino de super lejos, donde por ahí las sedes son más chiquititas, y no tienen tantos recursos como en la Ciudad de Buenos Aires. Ver qué es lo que pueden hacer. La idea es que todo el mundo se vaya con datos básicos, con conocimientos, con cosas concretas, con herramientas que puedan usar en sus lugares de trabajo. Así que, realmente lo que más deseo es trabajar sin parar hoy y mañana. No vine para ir a la playa. Si ustedes no nos consultan, no tenemos trabajo. Espero que les haya servido y quedo a disposición.

[…]
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