Exposición completa de Roberto Baschetti

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OBRA DE JUAN DOMINGO PERÓN

Como ustedes saben, con la creación de la secretaría de trabajo y previsión, comenzó la era de la JUSTICIA SOCIAL  en la Argentina. A partir de ese momento las relaciones entre el capital y el trabajo, dejaron de estar libradas a la improvisación y el discrecionalismo para encarrilarse de acuerdo a normas elementales de la convivencia humana. El trabajador encontró amparo para sus justos reclamos.

Lo primero que hay que decir al respecto es que se trató de un periodo muy productivo a favor de la legislación social. Un rubro olvidado e ignorado hasta el momento,  más allá de las buenas intenciones, evidenciadas por un sector de aquel viejo Partido Socialista con anterioridad, pero que no pudieron efectivizarse, ni llevarse a la práctica, porque como decía siempre Perón: “Mejor que decir es hacer y mejor que prometer es realizar”.

Es entonces que a partir de la revolución del 4 de Junio de 1943 y bajo la planificación de Juan Domingo Perón  se forma un corpus jurídico de primer nivel, que no deja nada librado al azar y que se muestra siempre del  lado de los trabajadores. Un apotegma de Perón, dicho oportunamente por él mismo ayuda a entender el concepto y fue cuando Juan Domingo Perón dijo “la agitación de las masas es un efecto de la INJUSTICIA SOCIAL, el remedio no ha de estar en engañarlas ni en someterlas por la fuerza sino en hacerles justicia”.

Tomando como norma el concepto de que el salario es la base y el punto de partida de TODO ORDENAMIENTO SOCIAL, porque se sabe, la salud y el estómago no admiten economías ni recortes, se inició una gigantesca tarea: en solo dos años de funcionamiento, entre 1947 y 1949, se firmaron 470 convenios de trabajo que beneficiaron a 2.900.000 trabajadores.

Y serán solamente 123 decretos leyes, no necesitó más, los que le permitieron a Perón ser lo que fue para el pueblo argentino. Entre esos decretos-leyes, por su relevancia e importancia para los sindicatos debe mencionarse :

  • Modificaciones a favor de los trabajadores en la ley 9688 sobre accidentes de trabajo. (O sea que antes te accidentabas en el trabajo y nadie respondía por vos).
  • Pago de salario de los días feriados. (porque hasta que Perón lo impuso, los días feriados no se cobraban)
  • Vacaciones anuales pagas. (exactamente igual, recién se llegaron a pagar con la obra del General Perón)
  • La creación de Estatutos y reglamentaciones del trabajo que ponen en caja la voracidad patronal en la materia.
  • La puesta en práctica de jubilaciones y pensiones civiles para el grueso de los trabajadores, que llegaban a la ancianidad sin protección alguna, luego de toda una vida de trabajo.
  • La creación del  ESTATUTO DEL PEÓN. Hasta su creación, el peón de campo tenía menos derechos que un siervo de la gleba frente al señor feudal en siglos anteriores.
  • Condiciones de trabajo humanas para todos los obreros, especialmente para los más castigados y postergados como los trabajadores de la caña de azúcar y los obreros de frigoríficos y de la construcción, también de las fundiciones.
  • Obligatoriedad del laudo gastronómico para los mozos de bares y restaurantes.
  • Creación del Instituto Nacional de Remuneraciones que permite la formación de un salario Vital Mínimo y Básico para quienes trabajan, y a posteriori, la obligatoriedad para los patrones del pago de un sueldo anual complementario o aguinaldo, esto a partir del 20 de Diciembre de 1945.

Al respecto, (y vamos a hacer un poco de memoria) toda la oposición, una vez más, se alineará en contra del pago de ese aguinaldo. La Prensa (diario de la oligarquía) dijo que el decreto influirá en perjuicio de la economía del país.

El Partido Comunista da su parecer a través de la palabra de Rodolfo Gioldi y lo ve como “un engaño fascista y electoralista de los prestidigitadores que acabarán dejando un saldo tremendo de carestía y empobrecimiento”.

La Unión Cívica Radical emite un comunicado que no tiene desperdicios y que voy a leer tal cual: “El radicalismo rechaza y repudia la política demagógica que ofrece a los obreros el paraíso terrenal formado sobre la ruina de todas las empresas y rechaza el absurdo de  que para mejorar las condiciones de los más humildes sea necesario empobrecer a los más pudientes” Bueno, ¿no?… muchos de ellos están aliados a este gobierno, ¿verdad?

La Unión Industrial, el Colegio de Abogados y la Cámara de Comercio van en el mismo sentido crítico: aseguran que la medida provocará un grave daño a la masa de asalariados. Los obreros en realidad no entienden claramente por qué, porque van a cobrar más que lo que cobraban antes.

La oligarquía vernácula sin tanta verba expresiva se reúne en el local de la Bolsa de Comercio y trata de imponer su voluntad brutalmente, como están acostumbrados. Entre los que emiten un comunicado están Eustaquio Méndez Delfino, hombre de la casa, de la Bolsa de Comercio, José María Bustillo, un terrateniente de la provincia de Bs. As.  Y Alejandro Show, que era banquero, acusan a la nueva norma legal por sembrar la lucha de clases y, muy sueltos de cuerpo, aseguran que las erogaciones que el decreto impone y no pueden cumplirse, NO SE HABRÁN DE CUMPLIR. Nadie en el mundo, dicen, puede obligar a dar lo que no se puede y menos lo que no se tiene. Pues bien, Perón los obligó y debieron pagar para siempre hasta el día de hoy el aguinaldo.

Obviamente toda esta política a favor de los trabajadores, creó el rechazo de los sectores acostumbrados a manejar la economía y la política argentina.

Y así fue como Juan Domingo Perón fue despojado de todos sus cargos, de Secretario de Trabajo y Previsión, de Ministro de Guerra, y de Vicepresidente de la República, y lo llevaron a la isla de Martín García, con la idea de alejarlo de la política. Un golpe palaciego de los sectores más refractarios a la acción desplegada por el coronel Perón  obligó a éste a renunciar a todos los cargos.

Le permiten despedirse de los trabajadores a Perón. Permisividad, (no lo saben) que está dando certificado de defunción a sus propios intereses oligárquicos y corporativos, es el 10 de Octubre de 1945.

Perón comienza su discurso con estas palabras:

“ termino de hablar con los empleados y funcionarios de la Secretaría de Trabajo. Les he pedido como mi última voluntad de secretario de Trabajo y Previsión, que no abandone nadie los cargos que desempeñan, porque se me habrían presentado numerosísimas renuncias. Yo considero que en esta hora el empleo en la secretaría no es un puesto administrativo, sino un puesto de combate, y los puestos de combate no se renuncian, se muere en ellos.”

Deja implícito que la lucha sigue y se despide con estas otras, que invitan a resistir y a continuar la obra realizada como patrimonio de todo el pueblo trabajador:

“les pido a todos que llevando en el corazón nuestra bandera de reivindicaciones piensen cada día de la vida que hemos de seguir luchando inquebrantablemente por esas consignas que representan los objetivos que han de conducir a nuestra República a la cabeza de las naciones del mundo. Recuerden y mantengan grabado el lema «de casa al trabajo y del trabajo a casa» y con eso venceremos.

Para terminar no voy a decirles adiós – dice Perón – les voy a decir «hasta siempre», porque desde hoy en adelante estaré entre ustedes más cerca que nunca, y lleven finalmente esta recomendación de la Secretaría de Trabajo y Previsión: únanse y defiéndanla, porque es la obra de ustedes y es la obra ‘nuestra’.”

Como puede releerse, recomienda a sus seguidores «de casa al trabajo y del trabajo a casa», o sea, puede entenderse: ningún disturbio, ninguna movilización.

Por suerte, no le van a hacer caso. Se van a movilizar como nunca antes, forzando el destino y escribiendo su propia historia. Siete días más tarde, por obra y gracia de esa patriada que pasará a la historia como “El Día de la Lealtad” Perón está en un balcón de la casa de Gobierno en Plaza de Mayo hablando a su pueblo, a un pueblo eufórico y pleno que colma el espacio que ha logrado su objetivo de liberarlo y ponerlo al frente de sus luchas futuras. Y al respecto es bueno recordar lo sucedido en el seno de la organización obrera de la CGT tal como se cuenta en ese momento.

Alberto Belloni, autor del imprescindible libro: “Del Anarquismo al Peronismo, Historia del Movimiento Obrero” cuenta que “Delegados de viejas organizaciones sindicales se definieron en contra de la huelga, expresando que el general Ávalos” (que era otro general anti-peronista) “daba garantías de que se mantendrían “las conquistas obreras alcanzadas” y agregaban conceptos antimilitaristas, -(lógico- recordando las sangrientas represiones a cargo de algunos militares en la década infame, o anteriormente; otras representaciones obreras, sobre todo la de los gremios de la industria)-, dijeron que el 12 de ese mes -(o sea el 12/10/1945)- los patrones se negaron a pagar el aumento de salarios que disponía el decreto de Perón del día 9 y, además, manifestaron- (cuando los compañeros trabajadores lo fueron a reclamar)- : “vayan a cobrárselo a Perón ”. Los delegados refirieron cómo al concurrir a la Secretaría de Trabajo en busca de que se obligara la aplicación de la ley no fueron recibidos por el nuevo titular de la Secretaría –(que reemplazaba a Perón, y)-. (…) A la una de la mañana del día 17 se resuelve declarar “la huelga general revolucionaria” por 48 horas en todo el país, a partir del día 18 de Octubre; la votación arrojó 21 votos a favor de esta decisión contra 19. –(miren lo peleado que estuvo la cosa)- El alma del debate que decidió la resolución final fue el representante de la Asociación de los Trabajadores del Estado en ese momento, compañero Libertario Ferrari que, implacable y tenaz, se mantuvo defendiendo la huelga general, dividiendo a su propia delegación que traía instrucciones en su contra.”

Y.. este compañero, Ferrari, dirá “Ayer, cuando se tomó la resolución de declarar la huelga general en principio en la reunión de la Comisión Administrativa, yo dije que la huelga sería hecha en defensa de las conquistas obreras y contra la oligarquía que había ganado una posición de privilegio en el gobierno, situación confesada por los propios funcionarios. Los diarios entregados al capital y a la oligarquía aplauden las palabras del nuevo Secretario de Trabajo y Previsión y eso sólo ya es un índice para nosotros porque hasta hace muy pocos días esos mismos diarios se caracterizaban por su violenta oposición a la obra que cumplía Perón desde la Secretaria de Trabajo y Previsión. –(Sigue diciendo Ferrari)– Ayer analizamos extensamente el problema antes de tomar la resolución que Uds. conocen y ahora nuevamente se arguye que no hay razones para declarar la huelga general y que no puede ser motivo el pedido de libertad del Coronel Perón. –(Y Ferrari dice) –  Yo pregunto ¿Y la negativa de los patrones a pagar el 12 de Octubre y a otorgar las vacaciones?¿Y la información que dan los diarios sobre los posibles integrantes del gabinete nacional, conspicuos miembros de la oligarquía todos ellos? ¿Y la prisión del Coronel Perón?”.

Ese fue el Compañero Ferrari

Pero había otros anónimos trabajadores, por ejemplo, la compañera Josefa Buela, que era obrera en 1945 y trabajaba en la fábrica de medias Minué. Y cuenta por qué fue a buscar a Perón y estuvo en la plaza de Mayo ese 17 de Octubre de 1945. Dice la compañera Josefa Buela:

Yo trabajaba en esa fábrica hasta los días domingo. Como era menor de edad, una vez vinieron los inspectores y para que no me vieran, los patrones me encerraron dos horas en el baño. Teníamos que limpiar los pisos y la heladera. Y si protestábamos, ¡a la calle!. El obrero no tenía derecho a ninguna queja; si levantábamos la voz nos hacían llevar por la policía. El 17 de Octubre es imposible de describir. Fue como si Dios hubiera bajado al balcón y nos hablara. Porque lo que Perón nos decía, nos daba tanto estímulo para vivir que es imposible decirlo con palabras. El resultado fue que a ningún obrero  le faltó comida ni ropa, a ningún niño le faltó un juguete de Navidad, ni el Pan Dulce.

Y otro compañero: Oscar Esteban Ubalde, con 20 años, trabajaba en la usina incineradora de residuos de Chacarita, ubicada en la calle Rodney entre Guzmán y Jorge Newbery, y como les digo, también estaba el 17 de Octubre en la plaza y cuenta por qué, el dice de su trabajo: «Quemábamos basura todo el día en un horno grandísimo. Venían las chatas con la basura y la descargaban en una plaza. Yo tenía que rastrillarla hasta las bocas del horno, yo era un pibe muy jovencito y no era muy lindo tener que estar allí empujando basura, pero para colmo, después de laburar, no tenías agua caliente para bañarte, ni en invierno, ni en verano. ¿Sabes lo que era bañarse con agua fría cuando salías del turno de 24 a 6 de la mañana? Cuando subió Perón pusieron el agua caliente y prohibieron el horario nocturno.

Antes era muy distinto, todos eran muy pacíficos, muy tranquilos; era la pobreza, el laburo, la casa; tomar mate en la puerta de calle con los vecinos, eso era lo común. Había mucha pasividad y más en algunos lugares de trabajo. No había mucha conciencia. Antes un simple capataz era dueño y señor. Te veía mal parado y te podía suspender. Hacía lo que quería. Uno no tenía ni derecho al pataleo, te quejabas y te echaban del laburo ¡Mirá el mundo que era ese!

Yo entraba ese día a las 12 del mediodía. Fui a la usina y al llegar los veo a todos en la puerta. Nadie trabajaba. Era una sorpresa, pero una sorpresa para bien. Estábamos –y hoy te digo una palabra que entonces no se decía–como liberados. ¿Cómo no? si podías hacer lo que tenías ganas. Se sentía una esperanza, como una luz que venía. Era tanta la alegría y la confusión que todo el mundo en la calle se mezclaba, se hacían amigos y todos a la Plaza a buscar a Perón. Era un día hermoso, de calor. Quizá de ahí quedó eso del “día peronista”. A las 2 de la tarde nos ubicamos casi en la mitad de la Plaza. Había una alegría terrible, puro canto, puras risas, vivas al coronel Perón; parecía una fiesta, un carnaval. Seguía llegando gente de todos lados y hacía cada vez más calor. Las mujeres de las fábricas se escribían en los delantales con el lápiz de labio ¡Viva Perón!

Cuando apareció el HOMBRE (hombre con mayúsculas), eso es imborrable; cuando lo vimos en el balcón, cuando levantó los brazos, cuando dijo “Compañeros…” Contento el hombre con su pueblo y el pueblo con ese dios que venía. No lo quiero comparar con Dios, pero para todos nosotros era algo así. Por lo menos, así lo sentíamos, era la esperanza, confiábamos ciegamente en él.

Cuando terminó todo, yo recuerdo que me vine a casa y mis viejos me levantaron en peso, no por haber ido a la Plaza sino porque estaban preocupados por mí.

Al otro día nada era lo mismo. Había una paz completa, totalmente distinto al día anterior. Nadie se creía superior a nadie. Pero, a partir de allí, empezaron los grandes cambios. Cambió también la actitud: basta de amenazas, de suspensiones, de despidos, de prepotencia de los capataces y de los jefes. Tomábamos conciencia de que éramos seres humanos.

Fue hermoso ver a la gente en la calle, pero para algunos fue muy desagradable. El mismo Perón nos lo dijo: cuiden esto, porque la oligarquía jamás se los va a perdonar.»

Lógicamente, hay elecciones cuatro o cinco meses después del 17 de Octubre del 45, para ser exactos el 24 de Febrero de 1946, y Perón de la nada saca un partido, el PARTIDO LABORISTA, y, para sorpresa de todos, logra ganar las elecciones. Y… tendremos un gobierno peronista de nueve años, de 1946 a 1955, hasta que un sangriento golpe militar, cívico-militar para mejor decirlo, lo desplace de la primera magistratura.

Podemos hablar de ese gobierno Peronista diciendo que significó el retorno el retroceso de intereses imperiales y oligárquicos reinantes hasta el momento. (hay que recordar que el período anterior a este de Perón fue la llamada Década Infame). El dominio oligárquico se quiebra para dar lugar a una nueva configuración de clases y fuerzas sociales en el control de gobierno. Y… la clase trabajadora tendrá un rol protagónico en la ruptura de ese dominio oligárquico y será la columna vertebral del Movimiento Peronista Insurgente. Vamos a repasar rápidamente los logros a nivel económico, a nivel social y a nivel político de ese gobierno del General Juan Domingo Perón.

A nivel económico:

  • Nacionalización de la economía
  • Créditos para la Industria
  • Plena Ocupación, y
  • Altos Salarios

Por primera vez en la historia de nuestro país se evidencia un corrimiento positivo de la economía argentina de la Industria con respecto al Campo. Un dato a tener en cuenta: en 1948, es decir, al principio de la experiencia peronista, el censo industrial determina que hay 81.937 establecimientos industriales. En 1954, o sea ya casi al final de le experiencia porque al otro año a Perón lo derrocan, los establecimientos industriales treparon a 151.798, un claro símbolo del desarrollo económico e industrial. Comienza a haber, como dije, trabajo para todos, y el salario real aumenta sustancialmente.

Y al aumentar la capacidad de compra del salario se incentiva la producción industrial. Durante estos años de gobierno peronista, se duplica como dije, el número de industrias instaladas en la argentina. Se impulsa la industria liviana, y toda la industria manufacturera de consumo final. Y ya, al término del gobierno peronista comienza la producción de bienes de consumo durables, como por ejemplo, automotores, locomotoras, aviones, motocicletas, y a producirse insumos siderúrgicos y otro derivados del petróleo, todo esto en la República Argentina.

Pasan al patrimonio de la Nación: Ferrocarriles, Puertos, Teléfonos, Gas, Servicios Públicos, lo que posibilita un control sobre la Política de Tarifas, como así también una reducción de los pagos de servicios y beneficios al Capital Extranjero, generalmente remitidos al exterior y no puestos al servicio del pueblo en la Argentina y un control efectivo sobre la política de Inversiones de las Empresas Públicas. Solamente en un año de gobierno peronista, entre 1948 y 1949, los chacareros arrendatarios se hicieron propietarios de un millón de hectáreas, y el proceso siguió en los años posteriores. En 10 años de gobierno se levantaron 76.230 obras públicas, de las cuales 70.000 fueron en el postergado Interior de nuestro país.

Para los que saben, nombres propios: Inauguración y mantenimiento de centrales hidroeléctricas, plantas siderúrgicas, diques, gasoductos, refinerías de petróleo, usinas eléctricas, (me refiero a San Nicolás, Río Turbio, Represa del Nihuil, Altos Hornos Zapla, etcétera, etcétera.)

La flota mercante del estado, de no ser, de no existir pasó a ser la tercera del mundo, con 35 buques y con un tonelaje total de peso bruto de la flota de 269.530 toneladas, lo que tenía una lógica, porque como nosotros exportábamos materias primas a Europa y la teníamos que transportar en flota extranjera, nos cobraban los fletes, al tener una flota mercante del estado, no tuvimos que pagar absolutamente nada para vender nuestros productos en Europa o en otros lugares del mundo.

A nivel social:

  • En 10 años de gobierno se construyeron 8.000 escuelas, la mayor cantidad registrada en la historia de la Argentina. El analfabetismo se redujo al 3% en todo el país, porque era muy alto.
  • En 10 años de gobierno se construyeron 500.000 viviendas con capacidad para cerca de 5 millones de personas.
  • Y veamos por ejemplo el caso del Banco Hipotecario Nacional. Entre 1886 (su creación) y 1946 (o sea antes de que llegara prácticamente Perón) en 60 años dio préstamos para 20.000 viviendas solamente. Entre 1946 y 1951 (5 años de gobierno peronista) otorgó préstamos para 217.000 viviendas.
  • Se dignificó a todos los trabajadores mediante Contratos de Trabajo, leyes de Previsión Social, Jubilaciones y Pensiones, Cooperativas, Proveedurías y Escuelas Técnicas.
  • También se crearon los Tribunales de Trabajo. Hasta ese momento, si usted trabajaba y tenía problemas en alguna empresa, lo echaban como a un perro y nunca le pagaban nada. Con los tribunales de trabajo se logró que cada vez que un trabajador fuera despedido, pudiera presentar su demanda, su queja, y fallara LA JUSTICIA. Nada más ni nada menos.
  • También hay que recordar, a nivel social, la importancia que tuvo la creación de la Fundación de Ayuda Social María Eva Duarte de Perón, porque como decía Evita “donde hay una necesidad, hay un derecho” y a partir de ella, y con ella, se hicieron los hogares escuela, la ciudad infantil, la ciudad estudiantil, los hogares para ancianos, hogares de tránsito para las empleadas, (las chicas del interior de nuestro país que venían a tentar fortuna a la Capital Federal, y para no caer en manos de mafiosos, crápulas o gente que las podía prostituir, o esclavizar,  Evita les daba un lugar seguro donde pudieran estar con sus pequeños hijos). Hospitales y clínicas y policlínicos para toda la gente, pero además con todos los adelantos tecnológicos de la época.  Por otro lado, también, Vacaciones pagas, como dijimos. Turismo Infantil, (los chicos del interior pudieron conocer Mar del Plata, pudieron conocer el mar. Los chicos de Capital Federal pudieron conocer las Sierras de Córdoba, o las montañas de Mendoza). Y a su vez Colonias de Vacaciones, precisamente para todos esos pibes. Inclusive, la Fundación Eva Perón (dato poco conocido) socorrió con víveres y ropa a los hijos de los obreros franceses, a las clases sociales más pobres de los Estados Unidos (léase los negros) y casi toda Latinoamérica. Lo que llevó a que en 1950, el que era Papa en ese momento Pío XII, hiciera una carta pública de agradecimiento a Evita por su generosidad manifiesta. Y después también hay que recordar (que no es un pequeño detalle y al cual vamos a volver más adelante) la Instauración de los Derechos Sociales del Trabajador, de la Ancianidad, de la Niñez y del Peón de Campo. Que no quedaron solamente en una labia, en decirlo nada más, sino que todos ellos con fuerza de lay, fueron incluidos en la Reforma Constitucional de 1949.

A nivel Político:

Muchísimos logros a favor del peronismo y de los trabajadores.

Primero y principal: Creación de la Central Única de los Trabajadores. CGT y participación de la misma en el poder político a través del Parlamento, Agregados Obreros en las Embajadas, (ahora voy a hablar de eso). Etcétera.

La instauración del Voto Femenino. Hasta entonces la mitad de la población no votaba por el solo hecho de ser mujer. Se logró con el peronismo que las mujeres tuvieran acceso al voto. Precisamente en la reelección de Perón en las elecciones de 1952. Perón socarronamente decía, “La primera elección la gané con los hombres, la segunda la gané con las mujeres, y la tercera la voy a ganar con los niños” (cosa que también fue verdad, porque esos niños, como yo, fuimos los que le dimos el voto a Perón en 1973, para que fuera nuevamente Presidente de los argentinos.)

Hablábamos, entonces, de estos logros.

Los Derechos del Trabajador en la reforma constitucional de 1949 (algo que atañe a todos los que estamos aquí presentes).

Fueron proclamados en Acto Público el 24 de Febrero de 1947 a 1 año del primer triunfo electoral del peronismo, eran 10, yo voy a nombrar los 10, pero voy a hacer un pequeño detalle de los primeros dos.

El Primero: DERECHO A TRABAJAR. Algo que parece tan sencillo, y sin embargo en ese momento, no estaba fijado.

  1. Derecho de trabajar – El trabajo es el medio indispensable para satisfacer las necesidades espirituales y materiales del individuo y de la comunidad, la causa de todas las conquistas de la civilización y el fundamento de la prosperidad general; de ahí que el derecho de trabajar debe ser protegido por la sociedad, considerándolo con la dignidad que merece y proveyendo ocupación a quien lo necesite.
  2. Derecho a una retribución justa – Siendo la riqueza, la renta y el interés del capital frutos exclusivos del trabajo humano, la comunidad deber organizar y reactivar las fuentes de producción en forma de posibilitar y garantizar al trabajador una retribución moral y material que satisfaga sus necesidades vitales y sea compensatoria del rendimiento obtenido y del esfuerzo realizado.

Los otros 8 derechos que están con fuerza de ley en esa Constitución Nacional son:

  1. Derecho a la capacitación.
  2. Derecho a condiciones dignas de trabajo
  3. Derecho a la preservación de la salud
  4. Derecho al bienestar
  5. Derecho a la seguridad social
  6. Derecho a la protección de su familia
  7. Derecho al mejoramiento económico
  8. Derecho a la defensa de los intereses profesionales

Todos esos derechos con fuerza de ley fueron incorporados a la reforma de la  Constitución Nacional.

Con el sentido de instaurar un régimen justo y humano sin privilegios y sin lucha de clases “donde la fraternidad, la generosidad y el amor presidan las relaciones entre todos los argentinos”.  (en el decir de Juan Domingo Perón)

El teórico número 1 de esa reforma  constitucional fue el doctor Arturo Sampay  y decía sobre esa Constitución: “Una Constitución que no entrara en conflicto con el imperialismo y la oligarquía sería una constitución elaborada para conservar los intereses de estas fuerzas que impiden la plena realización de la Justicia, esto es, que todos y cada uno de los miembros de nuestra comunidad política participen de los bienes de la civilización moderna.”

Recién, hace un ratito hablé de los AGREGADOS OBREROS, a muchos les llamará la atención ¿De qué se trata esto? Voy a tratar de explicarlo de la mejor manera posible:

Bajo el gobierno del Gral. Perón y a partir de 1947, Secretarios Generales de gremios, dirigentes gremiales de base, y hasta Delegados de Fábrica, en algunos casos, se formaban política, social y culturalmente en nuestro país durante dos años y luego iban a las Embajadas Argentinas en el exterior con el Título de AGREGADOS OBREROS. Se calcula que casi 500 gremialistas egresaron de los cursos de capacitación que hubo entre 1947 y 1955l, es decir, que así como en dichas embajadas había Agregados Militares, que obviamente se ocupaban de la Defensa o Agregados Culturales, también comenzó a haber Agregados Obreros. Su función primordial era ser propagandistas en esos países, donde eran designados, de esa nueva Argentina de Perón. Concretamente contar la excelente y nueva realidad que vivían los trabajadores argentinos a sus pares locales, una realidad permanentemente deformada y atacada por la prédica de los diarios oligarcas nativos: La Nación, La Prensa, y las agencias internacionales de noticias manejadas por los intereses norteamericanos y del mismo modo se pensaba aprender in situ, en el lugar, la experiencia laboral de otros países. Puede decirse, sin faltar a la verdad, que fue entonces la Argentina la primera nación en jerarquizar al trabajador en un rango diplomático, nada menos. Obviamente la presencia de sindicalistas en un mundo reservado a diplomáticos de carrera provocó escozor en la Cancillería que miraba con recelo estas incorporaciones.

Pero fueron en muchos casos estos compañeros trabajadores con cargo diplomático los que hicieron sentir en todo el mundo una voz nueva que predicaba una tercera posición ideológica tan lejos del Capitalismo Salvaje como del Colectivismo Soviético en manos de las dos potencias mundiales emergentes de la segunda Guerra Mundial, que se repartían el mundo luego de la famosa Conferencia de Yalta en 1945. Y esa prédica estaba en consonancia con la palabra rectora de Perón cuando expresó públicamente el 26 de Julio de 1947 “Creemos que los pueblos débiles no tienen garantías, somos, como en el caso de los hombres jurídicamente iguales todos, pero en la realidad de los hechos la concepción jurídica no se cumple. No todos los pueblos de la tierra, fuertes y débiles son iguales ni tienen los mismos derechos, porque aunque jurídicamente los tienen, la realidad no se los respeta. El mundo ha de aprender algún día que si a los débiles no se le da una compensación los débiles se han de unir todos para formar un grupo fuerte para poderse defender de los poderosos.” Y eso fue nada más ni nada menos que la tercera posición.

Tan importante fue la labor que desplegaron aquellos Agregados Obreros que dieron lugar a la creación, con otros laburantes de nuestro continente de la Agrupación de Trabajadores Latinoamericanos Sindicalistas conocido por ATLAS- El propio Perón en un discurso dado el 14 de Diciembre del 46, con motivo de la entrega de medallas y diplomas a los egresados de los cursos para Capacitación de los Obreros habló de la importancia de los mismos y dijo “Cuando anunciamos estos cursos hubo muchos escépticos que afirmaron que no se realizarían, hemos dado con el acto de hoy la respuesta a ese escepticismo, a una mentira más, como muchas mentiras que han sido destruidas y como muchas otras que lo serán en el futuro. Un importante diario de Buenos Aires (se refiere a La Prensa), hace pocos días, mientras nos visitaban para llegar a un acuerdo económico amigos de un país hermano, destacó un cronista para hacerles un reportaje, pero como ocurrió que el entrevistado habló bien de nuestra clase trabajadora y habló bien de nuestro gobierno el diario quiso corregir las declaraciones para terminar luego directamente por no publicarlas. Yo he de pedir disculpas a esos amigos en nombre del Pueblo Argentino y les he de decir que esos diarios no representan el sentir de la Nación ni del pueblo argentino. Ellos no han representado nunca a nuestro pueblo ni lo representarán jamás. Los que representan al pueblo argentino se están aquí formando y ellos son los que llevarán a todos los países de la tierra esta verdad que sostenemos, sin que nadie, con otra presunta verdad, pueda destruirla.

Entre tantos egresados de otros tantos sindicatos, como Agregados Obreros, debe mencionarse, en honor a esta charla que acá nos reúne, al compañero Carlos Quinto Mendoza, ajustador matricero Unión Obrera Metalúrgica, primer Agregado Obrero en el país hermano de Ecuador, año 1946.

Compañero León Segovia, tornero mecánico, Sindicato Unión Obreros Fabriles del Chaco, Primer Agregado Obrero en el país hermano del Paraguay, año 1946..

Compañero Diego Juan Pisera, tornero Unión Obrera Metalúrgica, Primer Agregado Obrero Suecia, año 1946.

Y es más, otra vez Juan Domingo Perón, ahora el 18 de Febrero de 1949, en un acto del mismo tipo, para despedir a una nueva camada de Agregados Obreros expresó tal cual: “El Agregado Obrero va ahora a esos lugares a ofrecer nuestra amistad, a corregir el anacronismo de todos los tiempos, cuando las relaciones eran de Cancillería a Cancillería, de hombre a hombre o de gobierno a gobierno. Nosotros interpretamos la verdadera amistad de los pueblos, cuando hay amor de pueblo a pueblo, y por eso van los Agregados Obreros a las embajadas.”

Lo último que hay que hablar de ese gobierno peronista… otro dato muy importante, no conocido por todos: Durante el gobierno peronista se crea una Universidad Obrera Nacional, a tan solo cuatro meses de la jura de Juan Domingo Perón como Presidente Constitucional por segunda vez en su historia, un 7 de Octubre de 1952 se realizará el acto fundacional de la Universidad Obrera Nacional. Dicho acto daba forma concreta al esfuerzo sistemático  que se había realizado desde el Gobierno Nacional por acercar los beneficios de la Capacitación Profesional y la Educación Técnica a la Clase Trabajadora del país.

La Universidad Obrera Nacional fue creada por la ley 13229 del 9 de Agosto de 1948 y su reglamento de Organización y Funcionamiento fue sancionado por el Decreto Nº 8014 del ya mencionado 7 de Octubre de 1952. Lo primero que hay que decir sobre la misma es que fue UNA UNIVERSIDAD PARA LOS OBREROS. Sus alumnos podían ser egresados del segundo ciclo de la Comisión Nacional de Aprendizaje y Orientación Profesional, si venían de ahí tenían prioridad de ingreso, o bien de las escuelas industriales de la Nación. Debían demostrar ser obreros mediante certificado de la Nación extendido por la Confederación General del Trabajo.

El 17 de Marzo del 53 la Universidad Obrera Nacional abrió sus puertas, estableciendo su sede central en el amplio edificio de la calle Medrano 951 donde hoy sigue funcionando la Universidad Tecnológica Nacional. Su primer y único Rector, durante el peronismo, fue Cecilio Conditi, dirigente sindical egresado de la Escuela Sindical de la CGT, y su nombramiento y la acción desplegado por éste simbolizó desde el rectorado el nuevo concepto de Universidad abierta al pueblo, sustentada por el partido gobernante. La Universidad Obrera Nacional se caracterizó por contar con espacios cómodos, aulas y laboratorios generosamente equipados y un amplio salón de actos.

Su misión específica fue la creación de Técnicos especializados sumamente necesarios en una nueva Argentina que surgía con perfil industrial. La Universidad Obrera Nacional tuvo regionales en Santa Fe, Rosario, Córdoba, Mendoza, Bahía Blanca, La Plata, Tucumán y Avellaneda. Las especialidades que estas facultades ofrecían a sus alumnos eran: Construcciones de Obras, Hormigón Armado, Obras Sanitarias, Construcciones Mecánicas, Automotores, Transportes y Mecánica Ferroviaria, Instalaciones Eléctricas, Construcciones Electromecánicas, Construcciones Aeronáuticas, Industrias Textiles, Industrias Químicas, Construcciones Navales, Mecánica Rural, Electrotécnica, Construcciones de Obras Antisísmicas, y Telecomunicaciones. El Plan de Estudios original abarcaba 5 años con 5 a 6 materias a cursar por año, en los planes de todas las carreras existían ciertas asignaturas comunes que todo el mundo debía estudiar:

1 – Sindicalismo Justicialista, Legislación Obrera 1 y 2
2 – Legislación del Trabajo.
3 – Tecnología de Fabricación y Organización Industrial.
4 – Administración y Contabilidad Industrial.
5 – Higiene y Seguridad Industrial.

Como siempre fue Perón frente a un auditorio de la Universidad Nacional Obrera quien se dirigió a los presentes para dejar bien en claro que, dice Perón: “No queremos universidades para formar charlatanes y generalizadores. No queremos escuelas para formar hombres que después le digan a los demás cómo hay que hacer las cosas, sino Hombres que sepan hacer las cosas y para esto hay que tener manos de trabajador y vivir con el olor del aceite de las máquinas.”

Si Perón fue importante para los Sindicatos no va a ninguna duda con estas cifras que yo les voy a dar:

El primer censo de Asociaciones de Profesionales Obreras tenía una dirección que se llamaba Dirección Nacional del Trabajo. Esta Dirección Nacional del Trabajo cuenta que en 1945, es decir cuando Perón era Secretario de Trabajo pero todavía no era Presidente, había afiliados a los sindicatos 528.523 personas. ¿Saben en 1951 cuántos obreros había sindicalizados? 4.980.000 trabajadores.

Obviamente, con todos estos datos Perón tenía el apoyo del pueblo, y era imbatible. Así fue como en 1951, en las elecciones para el periodo 52-58 Perón es reelecto en la primera magistratura con el 62.49% de los votos, es decir 4.745.168 sufragios, y el que lo sigue atrás, la Unión Cívica Radical, tuvo nada más que el 31.81% de los votos 2.415.750. Evidentemente Perón era imbatible a nivel electoral, y ¿Qué hicieron?, lo sacaron por la fuerza de las armas con un golpe sangriento y sanguinario que tuvo lugar, primero con los bombardeos del 16 de junio de 1955 a la Plaza de Mayo y tres meses más tarde, el 16 de Septiembre del mismo año, cuando lo desplazan del poder.

Hay algunas cosas que yo quiero contar porque, como fueron en ese momento, también se ven ahora. Está en la susceptibilidad de ustedes el darse cuenta a qué me refiero.

Había muchos que se decían peronistas y que cuando cayó Perón pasaron a ser opositores, y algunos hasta opositores sanguíneos y muy jodidos. Como saben la Revolución mal llamada Libertadora y que rápidamente el pueblo llamó Revolución Fusiladora, a partir de los fusilamientos de compañeros obreros y militares en 1956. Esa primera Revolución la llevó adelante un general que se llamaba Eduardo Lonardi, que duró tres meses solamente en el poder, y lo desplazó el “ala dura” del antiperonismo que estaba conformada por Rojas y Aramburu. Sin embargo Rojas, que siempre fue mostrado en los diarios del sistema como el hombre que vino a traer la Democracia, la Libertad, un  hombre puro, republicano, etc. Etc, que combatía el totalitarismo y la demagogia del peronismo, pocos saben o recuerdan que fue un adulador del peronismo hasta que se dio vuelta y se pasó para el otro lado.

Bahía Blanca, 11 de Mayo de 1952, (pleno gobierno peronista), publicado en Diario La Prensa, Lunes 12 de MAYO DE 1952: (ya en ese momento La Prensa había dejado de estar en manos de la oligarquía, había sido expropiado a la oligarquía, y se le había dado a la CGT, para su edición), entonces esa nota está tomada de ahí.

El Secretario General de la CGT el señor José Espejo, desde ayer es huésped oficial de esta ciudad de Bahía Blanca. En el puerto de Ingeniero White, el secretario general de la CGT y demás acompañantes se embarcaron en un buque de la Marina de Guerra a fin de trasladarse a Puerto Belgrano. Tras recorrer las dependencias de la base naval, se sirvió un Vino de Honor en el Casino de Oficiales, ofreció la demostración el Capitán de Navío Isaacs Rojas, quien entregó al señor Espejo un mástil con las insignias de la Marina de Guerra. Expresó dicho jefe que los hombres de la Base Naval sentían una honda satisfacción por la visita que traía el saludo y representación de todos los trabajadores y terminó brindando por el General Perón, por la señora Eva Perón y por la CGT. Ese era Rojas.

Aramburu no se le quedó atrás. Susanita Valle, la hija del General Valle, fusilado en 1956, cuenta que:  “En el gobierno peronista, cuando mi padre integraba la Junta de Calificaciones del Ejército, nombrado por Perón, por su alto puntaje y porque era el primero de su camada, mi padre Juan José Valle, le pidió tres días a Perón, para darle a Aramburu, (eran compañeros de promoción y amigos), que era el último y el de más bajo puntaje la posibilidad de ascender”. Perón firma el CÚMPLASE, y le dice: “Mire Valle, este le va a pagar muy mal, porque estos favores siempre se pagan caro”, y así fue, porque Aramburu le pagó el favor con un tiro y lo fusiló años más tarde.

Con el golpe de la Revolución Libertadora, ese golpe del 16 de Septiembre del 55 encontró inmediata respuesta en la clase trabajadora, movilizaciones de base, asambleas de fábrica, huelgas y sabotajes serán una constante ante el atropello del golpe militar, cuyos integrantes se autodenominaba “libertadores” pero intervienen la CGT, asaltan con comandos civiles los sindicatos, inhabilitan a miles de dirigentes, (en su gran mayoría peronistas), y encarcelan a otros tantos.

El gobierno de facto se ve obligado con gusto a todos estos atropellos con el fin de imponer el Plan Prebisch favorable a la oligarquía y al imperialismo, y lo primero que hacen ¡qué casualidad! es adherir al Fondo Monetario Internacional, que ahora, como sabemos nuevamente va a venir a la Argentina a decir qué es bueno y qué es malo para los argentinos.

La idea de estos cambios es volver al país de la Década Infame. Para eso liquidan el IAPI, las empresas estatales, por decreto se deroga la Constitución del 49, con las coberturas sociales revolucionarias que cubrían a los trabajadores, ancianos, etc. La respuesta de los trabajadores fue de lucha, y en un principio se hizo en forma totalmente espontánea en manos de cuadros de segunda y tercera línea del movimiento peronista que después sí serían famosos en el tiempo, como, por ejemplo, Jorge Di Pasquale de Farmacia, Gustavo Rearte de los jaboneros, y José Ignacio Rucci de la Unión Obrera Metalúrgica.

Conjuntamente estos jóvenes, con leales de la vieja camada que se agruparon en lo que se denominó CGT auténtica, estamos hablando de Andrés Framini de los textiles, Armando Cabo también de los metalúrgicos, Dante Viel de los estatales, y Natalini del gremio de Luz y Fuerza. En esa lucha fue frontal, violenta, directa y masiva contra el régimen, a punto tal que obligó a los fusilamientos de 1956.

César Marcos y todo el pueblo se movilizó para traer a Perón. Esta es otra cosa increíble, Resistencia Peronista, 18 años de lucha contra gobiernos débiles o contra gobiernos de la oligarquía. Tres generaciones de argentinos comprometidos en esa lucha para traer a Perón. Y es un fenómeno que no se estudia en las universidades argentinas, parecería como que no existió.

César Marcos, uno de los primeros en organizar la Resistencia Peronista, luego del golpe sangriento del 55, empezó a recorrer los barrios de Capital y Gran Buenos Aires y él dice que ahí se sentía como pez en el agua, y no es para menos, él cuenta, “-Allí había siempre una cocina amiga donde tomar unos mates y un sitio seguro donde poder aguantarse si era necesario. Las cocinas que hemos conocido, en esos años, el que más o el que menos, los trabajadores ya tenían su casita y su cocina hospitalaria, abrigada en invierno y fresca en verano, cocinas alegres, limpitas, con su heladera en un rincón, la mesa con el hule, las sillas acogedoras.” Y yo leo esto y me acuerdo de la casa de mi abuela.” “… y el mate, y alguna cervecita helada, y a veces, en ese entonces, claro, la carne para el asadito en el fondo.” Y dice César Marcos: “No sé hacer poemas, pero sugiero ese pequeño homenaje que todavía no se ha rendido a las cocinas humildes de nuestra barriada, que fueron verdaderos fortines del movimiento peronista, allí se realizaban las reuniones con los compañeros barriales, se distribuía la propaganda, se establecían enlaces, se programaban las pintadas, se  planeaba la acción. Allí nos reuníamos en el ámbito mimético de las cocinas. Todos son iguales y se confunden, donde nadie llama la atención, como en una gran familia.”

Otro compañero, que estuvo en la Resistencia Peronista y que ya falleció, era Enrique Oliva, que solía escribir, años atrás, en El Clarín, con el sobrenombre de Francois Lepot, porque como estaba en Francia, obviamente escribía con ese pseudónimo, para que no le prohibieran los escritos, porque había sido un activo hombre de la Resistencia Peronista. Y él cuenta en un momento que “Era enorme la colaboración de la gente que quería hacer cosas en esa Resistencia.” Dice: “Recuerdo un caso, cerca del Puente de la Noria, donde teníamos una reunión en una casa muy humilde abarrotada de gente trabajadora. Yo estaba hablando y la dueña de casa nos servía mate. No sabía qué hacer para ofrecernos cosas, o comida. Todo eran atenciones. En un momento en que ya no sabía que más ofrecernos, me dice: ‘Compañero, ¿quiere que mientras usted habla le lave la camisa?’. No podía rechazarle eso. Me saqué la camisa, me la lavó, la secó cerca del fuego y la planchó. Nunca vi una camisa mejor planchada”.

De alguna manera esto muestra el espíritu, el espíritu de tanta gente que se unió para traer a Perón.

Hablamos del Plan Prebisch, precisamente Jauretche escribe un libro que se va a llamar Plan Prebisch Retorno al Coloniaje. El que lo describió, precisamente, fue Don Arturo Jauretche, que no es necesario que les explique quién es. Y miren cómo hizo una radiografía de lo que iba a pasar, que no está muy lejos de lo que va a pasar hoy, si seguimos los planes del FMI.

Decía Jauretche: “…El plan Prebisch significará la transferencia de una parte sustancial de nuestra riqueza y de nuestra renta hacia las tierras de ultramar.

Los argentinos reduciremos el consumo, en virtud de la elevación del costo de vida y del auge de la desocupación. De esta manera, no solamente aumentarán nuestros saldos exportables, sino que serán más baratos, lo que será aprovechado por el consumidor inglés que ensanchará su cinturón a medida que nosotros lo vayamos achicando.

La mayor parte de nuestra industria, que se sustentaba en el fuerte poder de compra de las masas populares, no tardará en entrar en liquidación.

 Los argentinos apenas tendremos para pagarnos la comida de todos los días.

Y cuando las industrias se liquiden y comience la desocupación, entonces habrá muchos que no tendrán ni para pagarse esa comida.

Será el momento de la crisis deliberada y conscientemente provocada…

Poco a poco se irá reconstruyendo el estatuto del coloniaje, reduciendo a nuestro pueblo a la miseria, frustrando los grandes ideales nacionales y humillándonos en las condiciones de país satélite…

Mientras tanto nos iremos hipotecando con el fin de permitir que falsos inversores de capital puedan remitir sus beneficios al exterior. Y como nuestra balanza de pagos será deficitaria, en razón de la caída de nuestros precios y de la carga de las remesas al exterior, no habrá más remedio que contraer nuevas deudas e hipotecar definitivamente nuestro porvenir.

Llegará entonces el momento de afrontar las dificultades mediante la enajenación de nuestros propios bienes, como los ferrocarriles, la flota mercante o las usinas.”

Y ahora será el agua, las mineras, etcétera, etcétera.

Una de las cosas que esta Revolución Libertadora, que esta infame Revolución Libertadora decía sobre Perón, bueno, decía varias cosas: Primero que era un corruptor de menores, porque había salido con una chica de la UES que se llamaba Nelly Riva, cosa que nunca fue cierta, por otro lado decían que se había robado todo y siempre contaban ese mito, que ustedes tal vez hayan escuchado, que no se podía caminar por los pasillos del Banco Central por los barrotes de oro que había, cosa que también fue comprobada, más de una vez, que era inexacta. Y la otra cosa que decían de Perón, que era una manera de desaminar al pueblo, era que Perón era un cobarde, y que no había presentado lucha, y que se había ido sin pelear en Septiembre del 55.

Como todos los  diarios estaban en cadena, ¡oh casualidad!, dicen siempre lo mismo y ocultan la realidad, los jóvenes de la Juventud Peronista y de la Resistencia Peronista, a través de algo que ustedes no sé si saben que existió, llamado el mimeógrafo, que era una manera de llegar al pueblo con volantes, panfletos, declaraciones, etcétera, y de alguna manera sortear ese sistema que había para que no llegaran las cosas al pueblo, dan a conocer una carta de Perón que escribe desde Panamá el 5 de Marzo del 56 . La carta de Perón dice así:

Al General Aramburu. Buenos Aires

He leído en un reportaje, que Ud. se ha permitido decir que soy un cobarde porque ordené la suspensión de una lucha en la que tenía todas las probabilidades de vencer. Usted no podrá comprender jamás cuánto carácter y cuánto valor hay que tener para producir gestos semejantes. Para usted, hacer matar a los demás, en defensa de la propia persona y de las propias ambiciones, es una acción distinguida de valor.

Para mí, el valor no consiste —ni consistirá nunca— en hacer matar a los otros. Esa idea sólo puede pertenecer a los egoístas y a los ignorantes como usted. Tampoco el valor está en hacer asesinar a obreros inocentes e indefensos, como lo han hecho ustedes en Buenos Aires, Rosario, Avellaneda, Berisso, etc. Esa clase de valor pertenece a los asesinos y a los bandidos cuando cuentan con la impunidad. No es valor atropellar los hogares humildes argentinos, vejando mujeres y humillando ancianos, escudados en una banda de asaltantes y sicarios asalariados, (1) detrás de la cual ustedes esconden su propio miedo.

Si tiene dudas sobre mi valor personal, que no consiste como usted supone en hacer que se maten los demás, el País tiene muchas fronteras; lo esperaré en cualquiera de ellas para que me demuestre que usted es más valiente que yo. Lleve sus armas, porque el valor a que me refiero, sólo se demuestra frente a otro hombre y no utilizando las armas de la Patria para hacer asesinar a sus hermanos. Y sepa para siempre que el valor se demuestra personalmente y que, por ser una virtud, no puede delegarse. Hágalo, sólo así me podría probar que no es la gallina que siempre conocí.

Si usted no lo hace y el pueblo no lo cuelga, como merece y espero, por salvaje, por bruto y por ignorante, algún día nos encontraremos. Allí, le haré tragar su lengua de irresponsable.

Firmado: Juan Perón, General.

Comando Nacional – Partido Peronista.”

(1)Los famosos comandos civiles.

Era tal el odio de este gorila, estos gorilas, que decretan el famoso  Decreto-Ley 4161 que pretende SACAR AL PERONISMO DE LA FAZ DE LA TIERRA. Prohibirlo, sacarlo del corazón de los compañeros, de la gente, de los trabajadores, cosa que realmente era imposible porque vimos toda la obra que Perón había hecho en pos de esa clase trabajadora.

Ese famoso Decreto-Ley 4161 es una aberración dice:

“Queda prohibida en todo el territorio de la Nación:

La utilización, con fines de afirmación ideológica peronista, efectuada públicamente, o propaganda peronista, por cualquier persona, ya se trate de individuos aislados o grupos de individuos, asociaciones, sindicatos, partidos políticos, sociedades, personas jurídicas públicas o privadas de las imágenes, símbolos, signos, expresiones significativas, doctrinas, artículos y obras artísticas, que pretendan tal carácter, o pudieran ser tenidas por alguien como tales, pertenecientes o empleados por los individuos representativos u organismos del peronismo.

Se considerará especialmente violatoria de esta disposición la utilización de la fotografía retrato o escultura de los funcionarios peronistas o sus parientes, el escudo y la bandera peronista, el nombre propio del presidente depuesto el de sus parientes, las expresiones «peronismo», «peronista», » justicialismo», «justicialista», «tercera posición», la abreviatura PP, las fechas exaltadas por el régimen depuesto, las composiciones musicales «Marcha de los Muchachos Peronista» y «Evita Capitana» o fragmentos de las mismas, y los discursos del presidente depuesto o de su esposa o fragmentos de los mismos.

El que infrinja el presente decreto-ley será penado:

  1. Con prisión de treinta días a seis años y multa de m$n: 500 a m$n. 1.000.000;
  2. Además, con inhabilitación absoluta por doble tiempo del de la condena para desempeñarse como funcionario público o dirigente político o gremial;
  3. Además, con clausura por quince días, y en caso de reincidencia, clausura definitiva cuando se trate de empresas comerciales.

Cuando la infracción sea imputable a una persona colectiva, la condena podrá llevar como pena accesoria la disolución.

Las sanciones del presente decreto-ley no serán susceptibles de cumplimiento condicional ni será procedente la excarcelación.” (o sea que te metían en cana y no salías)

Respuesta de los compañeros frente al Decreto.

Voy a leer la de uno, pero con ello está la respuesta del Pueblo Trabajador que nunca se rindió:

El Sindical Andrés Framini, que fue secretario General de los textiles, que tuve la suerte que me privilegiara con su amistad., mientras estuvo vivo, dijo: “Cuando apareció Perón en 1944, como en 1945 cuando ocupó la Secretaría de Trabajo y Previsión, yo era un joven obrero textil  que, como todos los trabajadores, vivíamos con bajos salarios, sin protecciones sociales, con largas jornadas de trabajo y mucho maltrato de los capataces. Para mí eso era lo normal, pensaba que esa era la vida de obrero, y que me la tenía que aguantar. Perón fue el que me dijo que esto no era así, que eso era injusto y que había que cambiarlo, y que se podía cambiar si nos uníamos con los compañeros en los sindicatos, me abrió la cabeza, desde entonces supe que no tenían derecho a explotarnos.

NADA MÁS, GRACIAS.

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