Sindical - Historia-Biografías Convenios y Salarios Empresas Noticias-Actualidad
Solo Noticias
Solo Solicitadas
Texto de la Marcha de la UOM

Desde aqui podra bajarse el texto de nuestra marcha

Descargar...

Audio de la marcha metalúrgica

Desde aqui se puede bajar el audio de la marcha metalúrgica.

Descargar...

¡ Día del trabajador metalúrgico !

7 de septiembre
Día del Natalicio de Fray Luís Beltrán


Los meta1úrgicos reconocemos en la figura del Fray LUIS BELTRAN al "primer metalúrgico", y celebramos como Día del Gremio a la fecha de su nacimiento.


Nacido en Mendoza el 7 de septiembre de 1784, de padre francés y madre criolla, ingresó muy joven a la orden franciscana, dejando el convento al iniciarse el proceso revolucionario americano.


Cuando el General San Martín comienza a organizarla la Campaña de los Andes, le confía la organización de su maestranza y artillería.


Dice Bartolomé Mitre en su Historia: "Como un Vulcano moderno vestido de hábitos talares, él forjó las armas de la revolución. Fundió cañones, balas y granadas empleando el metal de las campanas que descolgaban de las torres por medio de aparatos ingeniosos inventados por él. Construía cureñas, cartuchos, mochilas, caramañolas y zapatos; forjaba herraduras para las bestias y bayonetas para los soldados; recomponía fusiles y con las manos ennegrecidas por la pólvora, dibujaba sobre la pared del taller con el carbón de la fragua las máquinas de su invención con que el Ejército de los Andes debía transmontar la cordillera y llevar la libertad a América. "


Su fragua estuvo instalada entre paredes de barro y paja y es tan elemental y pobre que las minas que aún se alzan cerca de la ciudad de Mendoza, asombran y emocionan. El humear de las chimeneas no se detenía nunca. Día y noche trabajaban allí 300 patriotas.


Al iniciar el cruce de los Andes el Ejército tenía dos abuses de 6 pulgadas, siete cañones de batalla, nueve cañones de montaña, dos cañones de hierro y dos de diez onzas. Para estas piezas se construyeron vehículos especiales adaptados al tránsito por la cordillera.


Nombrado Teniente de artillería en 1815, fue luego ascendido a Capitán y emprendió el cruce de los Andes el 19 de enero de 1817 al frente del parque y la maestranza, por el paso de Uspallata.


San Martín llamó a junta de guerra, siendo también convocado Fray Luís Beltrán. "¿Cómo estamos de municiones?" inquirió el General; el fraile levantó la mano y dijo: "Hasta el techo". La verdad era que no había ni siquiera 10.000 cartuchos de fusil en los depósitos, y el Libertador lo sabia, pero necesitaba de esta artimaña urdida con nuestro personaje, para que renaciera el optimismo.


Se volvió a instalar otro establecimiento donde Beltrán trabajó sin descanso, ayudado por obreros, mujeres y hasta niños.
Así repite, quizás supera, lo hecho en Mendoza dada la urgencia. Rehace el parque de artillería, aún fundiendo cañones, llegando a fabricar hasta 50.000 cartuchos por día.


Sin este descomunal esfuerzo, MAIPU no hubiera sido posible.


Continúa luego como Director de Maestranza durante el Protectorado de San Martín en Perú y aún luego de su exilio.


Lleno de gloria pero en la mayor pobreza, emprende un anónimo regreso a su Patria.


Con motivo de la guerra con el Brasil fue convocado nuevamente por las fuerzas armadas patriotas, desarrollando funciones similares para la flota naval y el ejército.


Concluida esta guerra abandona el grado militar, retornando a los hábitos franciscanos. Muere el8 de diciembre de 1827, y sus restos, depositados en la Recoleta, no han sido hallados.


De esta sintética semblanza, se destacan dos cualidades que caracterizan la figura de Fray Luís Beltrán: patriotismo y humildad.


Los trabajadores metalúrgicos, forjadores humildes de la grandeza del País a través del esfuerzo cotidiano, valoran las virtudes primarias del Primer Metalúrgico de la historia argentina, asociado estrechamente a la gesta emancipadora del Santo de la Espada, retemplando su espíritu en el ejemplo abnegado de Fray Luís Beltrán.


Para conocer, para recordar...

“Un sindicato no es solamente una organización de hombres y mujeres de una determinada actividad gremial. Es una formidable herramienta de liberación social”.


En 1919, durante las sangrientas jornadas de los obreros fundidores de Vasena, que dio origen a la “semana trágica”, existía ya en Capital Federal la denominada “Sociedad de Resistencia Metalúrgica”. Por aquellos tiempos, los sindicatos se nombraban de ese modo, y esta, fue, entonces, la primera organización gremial que agrupara a los trabajadores de la industria del metal.

Valioso antecedente que es necesario rescatar del olvido para beneficio de quienes (afiliados a la UOM) deben conocer los orígenes de la Organización que los nuclea.

La noche del 19 de Abril de 1943, un grupo de trabajadores encabezados por el compañero Nicolás Giuliani, Ángel Perelman y otros (cada cual en representación de la rama a la pertenencia dentro de la industria: fundidores, calderos, herreros de obra, bronceros, orfebre Ros, cerrajeros, etc.), se reunieron en la sede de la Confederación General del Trabajo (C.G.T.), bajo la presidencia de José Domenevch, Secretario general de la Central Obrera y presidente de la Unión Ferroviaria.

Al cabo de discutir puntos de vista (disidencia debida a la diferente posición política de cada uno), se conciliaron los desacuerdos y, finalmente llegaron al resultado apetecido: fundar una organización gremial que los agrupara a todos. Eran pasadas las 12 de la noche cuando se labro el acta de constitución de la Unión Obrera Metalúrgica. Lleva fecha del día anterior, pero nació el 20 de abril de 1943.

Se nombra Secretario General a Nicolás Giuliani, en mérito de haber sido el forjador de la unidad, tesonero luchador que después de bregar, sufriendo por años persecuciones, al fin lograba concretar un sueño, una sola y férrea organización gremial para todos los trabajadores metalúrgicos.

Acontecimiento extraordinario de fundamental importancia, ya que con la creación de la Unión Obrera Metalúrgica se incorporaba al campo de la lucha gremial una poderosa fuerza de combate que iba a ser, andando el tiempo, indiscutible vanguardia del Movimiento Obrero Argentino.




Símbolo Distintivo


Recién cuando el Hombre inventó la rueda poniendo en movimiento, sin saberlo, la complicada maquinaria de la industria y el progreso, empezar a rodear el Universo, de la noche tenebrosa a la luz del porvenir.

El engranaje con sus doce dientes (como los números del reloj) girando sobre el eje de nuestras iniciales, es el logotipo grafico que nos representa, como el Escudo Nacional para todo hijo de esa tierra.

La rueda dentada representa para los metalúrgicos no solo un símbolo sino la expresión de su que hacer gremial en el ámbito de la república. Gira como los días de la vida, siempre hacia el mañana.

No sabemos quien lo creo en que mente broto la chispa inspiradora, como las que brotan del hierro candente bajo los golpes del martillo.

Apareció por primera vez el dibujo nueve (año II, 23 de mayo de 1947) de nuestro período Gremial, con un obrero y un empleado junto a la forja, bajo el siguiente titulo: TODO NOS UNE NADA NOS SEPARA.

Y por segunda vez en la forma definitiva que hoy nos ostenta, en un bono contribución para el plan de cooperación, en mayo de 1951. Desde entonces y hasta ahora este símbolo ha brillado como un sol para los trabajadores metalúrgicos. Nos presenta, y en cada lugar que aparece, habla de UNIDAD, ORGANIZACIÓN Y MOVIMIENTO.

AUGUSTO T. VANDOR

Nacido en 1923 en Bovril, un pueblo entrerriano donde se aquerenció don Roberto Vandor -y su esposa Alberta-, un labriego francés de ascendencia holandesa. En su adolescencia se incorporo como suboficial en la Marina de Guerra Sus comienzos transcurrieron a bordo del duro celibato en un rastreador (el Comodoro Py). El general Perón llevaba ya un año de mandato cuando “El Lobo” pidió la baja como cabo primero maquinista (1947).


Tres años después aparece en el plantel obrero de la fábrica Phillips, del porteño barrio de Saavedra. Fue allí donde conoció a Elida María Curone, su esposa desde 1963. Para entonces ya era un líder al nuevo estilo, negociador y poderoso. Ya en 1954 había comandado una huelga por mejoras saláriales y logrado superar las primeras rencillas internas que resuelve en su favor. Ya estaba instalado en la Unión Obrera Metalúrgica de la República Argentina. La legendaria UOM.


El inicio de su trayectoria gremial A la caída del peronismo, en las jornadas de septiembre de 1955, la Revolución Libertadora decide su encarcelamiento por seis meses y lo despiden de la Phillips. Cargado ya con los primeros sinsabores, y de un instinto que le envidiaron quienes le disputaron su poca discutida conducción, creció en un par de años: el poder sindical de Vandor se afianzó desde 1958 (se asegura que conoció entonces a Perón en su exilio de Ciudad Trujillo). Pero, cuando le pareció necesario, desobedeció a su líder en el exilio de Puerta de Hierro, especialmente para el caso de alguna elección de la que esperaba beneficiarse.

Aprendió a negociar con empresarios y militares y armó estrategias cambiantes y casi siempre destinadas a conseguir poder o para conservarlo y volcarlo al Movimiento Obrero y a su gremio.

Todo ello hizo de este dirigente sindical, de la entonces poderosa Unión Obrera Metalúrgica (UOM) un objeto del deseo. De unos de acercarse a él y de otros de eliminarlo, por suponerlo una obstrucción al regreso del general Perón a su Patria. En esos años la “ortodoxia” peronista estaba en gremios como el SMATA, donde operaban grupos juveniles de la resistencia que ya pensaban que la última razón era la eliminación física del “Lobo” y se contaban anécdotas de mercenarios que cuando estaban por jalar el gatillo aparecía el enviado del dirigente metalúrgico que lo compraba con unos pesos o un puestito de colaboradores en alguna seccional.

La contrafigura era José Alonso del sindicato del Vestido, que llegó a conformar las “62 Organizaciones de Pie junto a Perón”y simbolizaba en extremo la “lealtad” al líder”. Evidentemente muchas de estas opciones de la interna gremial peronista eran relativas y el tiempo les dio la razón. Nadie era tan traidor ni tampoco nadie era tan leal. Era una época muy embromada, en donde todo el peso de la “Resistencia Peronista” lo tenía el Movimiento Obrero.

Los políticos del peronismo (que habían usufructuado del régimen más que nadie estaban borrados, dedicados a limpiarse de haber sido partícipes de esa etapa de la vida nacional). Perón desde su exilio implementaba las distintas estrategias para una guerra prolongada y era sostenido económicamente por las organizaciones obreras de nuestro país.


En el peronismo convivían distintos sectores y algunos tenían muy poco destino. Uno de ellos era el de los izquierdistas que contaban con los que desde estructuras políticas tradicionales del marxismo querían poner en práctica el llamado “entrismo”. o sea la infiltración en el peronismo para ser ellos “la vanguardia esclarecida” que los conduzca a la “revolución”. Obviamente eran una minoría descalificada. No podían hacer pie en una fábrica, no poseían componentes obreros. Eran todos seudo intelectuales trasnochados. De vez en cuando recibían aliento de ex conservadores como John Willian Cook, ahora devenido en miliciano de la guerrilla marxista leninista de Fidel Castro.
Naturalmente estos personajes no tenían consenso peronista.

El movimiento obrero es dinámico y las permanentes pujas de poder lo llevaron a favorecer distintas líneas. Así fue como apareció de la mano de las nuevas tendencias que hacían pie en la Iglesia Católica, grupos “cristiano-marxista” que imaginaban el libreto político a gremialistas como Raymundo Ongaro o Ricardo De Luca. Sus nombres: Rogelio “Pajarito” García Lupo (ex candidato frustrado a diputado en el 46 por la Unión Cívica Nacionalista), Rodolfo Walsh con un breve paso por la Alianza Libertadora Nacionalista y hermano de uno de los pilotos que bombardeó la plaza de Mayo el 16 de junio de 1955 (con un saldo de más de 250 muertos). El objetivo era tratar de destruir al “Lobo” Vandor de cualquier manera.

En un diario llamado de “la CGT de los Argentinos" se empezó a narrar una historia en capítulos que posteriormente se conocería como ¿ Quién mató a Rosendo? Haciendo referencia y acusando a Vandor de haber asesinado al secretario general de la UOM Avellaneda, Rosendo García en la confitería “Real” en 1966, pese a que la Justicia había sobreseído en forma definitiva al gremialista.


El Vandorismo Vandor había transitado por difíciles caminos pero jamás había traicionado a la base obrera de su gremio que era peronista y pese a que en su momento intentó hacer "el peronismo sin Perón", terminó por entender que no tenía futuro lejos del líder. y como buen entendedor fue y “arreglo” con Perón e inmediatamente lo mataron. ¿qué significativo no? Cuando supuestamente traicionaba a Perón nadie conseguía llegar a él y matarlo y cuando volvía al redil y se ponía al servicio del Líder fue cruelmente masacrado por un grupo, en donde lo que menos predominaba era el peronismo.

José Ignacio Rucci

Rucci nació el 15 de mayo de 1924 en un humilde puesto (un rancho) de la estancia “La Esperanza”, en Alcorta, provincia de Santa Fe. Casi adolescente, trabajó como domador de caballos. Inquieto y de gran inteligencia natural, se trasladó a Buenos Aires en busca de mejor destino. Se casó con Nélida Blanca Vaglio y tuvo dos hijos: Aníbal y Claudia, quienes en la fecha del atentado tenían 14 y 9 años de edad, respectivamente.
Su primer trabajo, que lo lleva a convertirse en metalúrgico, lo logra en la fábrica de cocinas “Catita”. Ya siendo Secretario General de la CGT, en una entrevista con dirigentes estudiantiles universitarios, que querían conocer sus inicios en aquella empresa, declaró que le asignaron allí la tarea de barrer talleres, para luego desarrollar otras actividades, siempre como obrero, empezando también desde abajo su carrera sindical.
Tanto se distinguió en su dirigencia como delegado, que lo llevó a ser Secretario de Prensa de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) cuando era encabezada por Augusto Timoteo Vandor.
En 1966, el gremio lo hace interventor de la Seccional San Nicolás, donde también se destaca por su eficaz gestión sindical, trascendiendo su prestigio. Así alcanza el 2 de julio de 1970, en el Congreso Confederal, al ser designado Secretario General de la CGT, y reelegido en el cargo en 1972.
Fueron muchos los logros de Rucci al frente de la CGT, donde prácticamente vivía, pues con mucha frecuencia hasta dormía en la sede de calle Azopardo 802. Bregaba incansable por la reivindicación de las conquistas obreras anuladas desde 1955.


El crimen Rucci fue asesinado el 23 de septiembre de 1974, alrededor de las 12:20, al salir de su humilde casa familiar en la calle Avellaneda 2953, propiedad prestada por un amigo. Era una de esas edificaciones con un largo pasillo angosto al que comunican varias viviendas.
Cometió el error de encabezar una fila de dirigentes con los cuales había estado reunido, facilitando involuntariamente la tarea de los criminales.

Lorenzo Miguel Lorenzo Mariano Miguel nació en Buenos Aires el 27 de marzo de 1927, hijo de Claudio Valeriano Miguel y Brígida Martines, modestos inmigrantes españoles fincados en Villa Lugano, entonces un barrio casi campestre de la Capital. A los doce años la tragedia lo golpeo muy duramente, al morir su padre en un accidente de trabajo. Este infortunio que rehizo vivir en carne propia el desamparo de los trabajadores, lo obligo a salir a trabajar, apenas terminados sus estudios primarios, en diversos oficios para ayudar el mantenimiento de su hogar, donde una madre viuda y sus cinco hijos hacían malabares para superar ese duro trance.
Quienes lo frecuentaron, han recordado alguna arista notable de su joven personalidad: su amor por los animales, su buen desempeño como deportista, y su notoria afición por el dibujo y la pintura.
A los 18 años comenzó su vinculación con la actividad metalúrgica, al ingresar como operario en CAMEA, mientras continuaba sus estudios de dibujo.
Pero el 17 de octubre de 1945, ocurrió un hecho, en la vida de los argentinos, que marco para toda la vida de Lorenzo Miguel: Ese día con los flamantes 18 años sé encolumno junto con sus compañeros por la Avenida Rivadavia rumbo a la Plaza de Mayo, a sumarse a la gesta más genuina de la participación popular del sigo XX.
El sindicalismo y el peronismo pasaron a ser la razón de los desvelos de ese muchacho serio, familiero y amigo de los deportes, que detrás de sus modales siempre correctos y amables, guardaba un carácter firme y decidido a jugarse por sus convicciones.
Por eso Lorenzo Miguel llego a ser el dirigente sindical de mayor influencia y el referente político peronista por excelencia.
Por que su vida estuvo consagrada a esas dos grandes causas, a las que llego para servirlas y no para servirse. Nunca acepto cargos políticos, efectivos o no.
Tampoco quiso la conducción de la central obrera, ofreciendo con clara demostración de grandeza y desinterés, ese apetecido cargo a otros dirigentes.
Él sabía muy bien quien era, y a que aspiraba. Por eso sufrió la persecución y la cárcel hasta lograr el retorno de Perón a la Patria, y su tercera presidencia constitucional. Ese logro justifico para Lorenzo su lucha, por que supo entender el concepto de dirigente como lo enseñaba en Gral. Perón : “Hay una sola clase de dirigentes; los que hacen siempre lo que el pueblo quiere”.
El resultado de las elecciones de 1973, cuando el pueblo argentino Eligio abrumadoramente a Perón, demostró que Lorenzo Miguel interpretaba cabalmente el sentir de sus respetados.
Desde 1969, cuando la lamentablemente muerte de Augusto Vandor lo lleva a dirigir el Secretariado Nacional de la UOMRA, Lorenzo Miguel siempre fue reelecto por los trabajadores metalúrgicos, y solo la barbarie de los golpes militares y las intervenciones al sindicato lo alejaron de su sitial, donde siempre volvía cuando los metalúrgicos eran respetados en su voluntad electoral.
Y en ese cargo lo encontró la muerte luego de un prolongado deterioro de su salud, a los 75 años rodeado del cariño y la admiración de quienes tuvimos la suerte de conocerlo, y del respecto que su figura genero aun en los adversarios de la lucha sindical.

Su obra Es muy difícil distinguir entre la vida y la obra de hombres tan conocidos como Lorenzo Miguel, por que su entrega total a su causa hace que se confundan ambas, ya que todos sus esfuerzos vitales estuvieron dedicados a la UOMRA y el peronismo, sustrayendo tiempo incluyendo a sus afectos familiares más cercanos, sacrifico que su familia supo entender.

Sintetizado en apretados párrafos los aspectos más salientes de una vida intensa, recordamos que ya en 1951 fue electo delegado, y a principio de 1955 era el titular de la Filial Lugano de la UOMRA.

La mal llamada Revolución Libertadora troncho la carrera de Lorenzo, y leal a Perón en 1959 impulso una huelga contra esa infamia institucional, que le significo el despido y la persecución, siendo detenido en 1959 y enviado al penal La Pampa y al buque prisión Bahía Tethis, por su participación en la huelga general dispuesta por la CGT contra Frondizi. Posteriormente ingreso en la fabrica Pirelli, sección cables, donde cumplió, con la prioridad correspondiente, la obligación estatutaria de presentarse elecciones de delgado, ya que siempre recalcaba la importancia de contar con el aval de los compañeros de establecimiento.

El Lobo Vandor, que supo valorar las cualidades del Cro. Lorenzo, lo integro a la conducción nacional de la UOMRA como tesorero.

Siempre recordaba Lorenzo: “que difícil es ser tesorero cuando no hay plata”, por que eran años de lucha resistencia y muy bajos ingresos en la Organización, escenario difícil que solamente Lorenzo podía manejar Portu reconocida austeridad y el orden estricto que imponía en el gasto.

Hay que recordar por ejemplo que Organia, en 1968, y en respuesta a una huelga metalúrgica, les suspendió la personería gremial a la UOM, y con ello la oportunidad de percibir la cuota sindical, único ingreso en aquellos tiempos antes de que saliera la ley de Obras sociales.

Siempre contaba Lorenzo los malabares que debió realizar para afrontar los gastos sin ingresos, comenzando por no pedir sus haberes los dirigentes metalúrgicos.

El 30 de julio de 1969 el país es sacudido por uno de los crímenes mas infames de su historia: en su propio despacho en la Secretaria General de la UOM, es acribillado a balazos augusto Timoteo Vandor, uno de los dirigentes más brillantes que ha tenido el sindicalismo argentino.

En la necesidad impostergable de remplazar la figura de Vandor, distintos dirigentes metalúrgicos, todo de valía, se postularon para el cargo, pero los trabajadores una vez mas decidieron sin equivocarse.

Elegido por los trabajadores de la seccional Capital y luego por el Colegio Electoral, el 20 de marzo 1970 Lorenzo igual es el nuevo Secretario General de la UNIÓN OBRERA METALÚRGICA DE LA REPUBLICA ARGENTINA.

Desde este cargo, y con el apoyo de las bases metalúrgicas, comienza para la UOM el periodo más fértil de crecimiento institucional y político, a través de convenios colectivos que son ejemplo y guía para los gremios hermanos, de obras hospitalarias, turísticas y recreativas, que elevan la calidad de vida de los trabajadores metalúrgicos y convirtiéndose en el sindicato más importante y representativo en la lucha por el retorno del Gral. Perón.

Logro su objetivo el 20 de junio de 1973 desde Madrid acompaño al General Perón en el retorno definitivo a su patria.

Lorenzo miguel con la visión estratega, estuvo por encima de las estériles antinomias entre Buenos Aires y el interior y así brego para que todos los trabajadores metalúrgicos tuvieran cobertura sindical y asistencial. De esta forma creció la UOMRA diseminando Seccionales que impusieron su presencia y protección obrera en las provincias argentinas y dotado de sanatorios y hoteles de turismo a lo largo y a lo ancho del país.

En materia sindical el Convenio Colectivo 260, pese a haberse reafirmado en 1975, y aun teniendo en cuenta la formidable evolución tecnológica en la actividad metalúrgica, sigue siendo un documento imprescindible que contempla y contiene las contingencias que de la relación obrero-patronal. Lorenzo Miguel, artífice de esa pieza lustre del repertorio convencional laboral, siempre lucho por modernizarlo a través de nuevas negociaciones paritarias, a la que se le opusieron tanto el sector patronal como las cambiantes circunstancias económicas y políticas del país, que fueron tornando desaconsejable innovar en un marco de secesión y desocupación, donde hubiera sido muy difícil plasmar nuevas conquistas.

Hay un aspecto de la vida publica del Cro. Lorenzo que es preciso referir, aun cuando el no era muy proclive a tratar el tema. Cuando se produjo el nefasto golpe militar del 24 de marzo de 1976, que derroco al gobierno constitucional ejercido por Maria Estela Martínez simulacros de fusilamiento y confinado en un buque de prisión, el nefasto “33 Orientales” y luego en el penal militar de Magdalena, por el delito de ser peronista y dirigente sindical.

Su lealtad al movimiento obrero y a la doctrina peronista le significo 50 largos meses de detención (desde marzo de 1976 a abril de 1980), y si bien no pudieron quebrantar su carácter y sus firmes, esa larga e injusta privasen de su libertad deterioro severamente su salud, generándose en cautiverio la enfermedad que al agravarse termino con su vida.

Entre todas las infamias de la época, no era menor la inclusión de Lorenzo, junto a otros dirigentes sindicales y políticos, en las famosas “listas negras”, y la formación de un organismo esperpéntico, la CONAREPA, que instalo la inversión de la carga de prueba. Es decir los sediciosos acusaron a Lorenzo de enriquecimiento ilícito, y él fue quien debió acreditar que su pequeño patrimonio se había generado exclusivamente con su esforzó y el de su esposa. Efectivamente si lo probo, por eso solía decir risueñamente que el tenia “certificado de buena conducta otorgado por su enemigo”.

La UOMRA, que fue intervenida en el momento mismo del golpe militar de1976, es devuelta, en los últimos estertores de la tiranía, a una Comisión Normalizadota, y en 1984 sé reencauza institucionalmente atreves de elecciones fiscalizadas por la propia justicia electoral. De dichas elecciones surge un Secretariado Nacional encabezado por Lorenzo Miguel, quien en todo momento privilegio la unidad de la organización, integrando a la conducción a los diferentes sectores que existen en la UOMRA, como expresión canal de su democracia interna, pero que siempre reconocieron por encima de eventuales diferencias, la importancia y necesidad de que sea Lorenzo Miguel quien condujera los destinos del gremio

Reelecto en todas los procesos comiciales en que estatutariamente los trabajadores metalúrgicos expresan su voluntad. Lorenzo Miguel fue secretario general de la UOMRA hasta el fin de sus días.

El ejemplo De la propia reseña realizada, de todos los actos de significación política y gremial en que participo, el Cro. Lorenzo fue dado un ejemplo de conducción, de lealtad y de identificación con los valores de un verdadero dirigente.

-En la conducción, supo engrandecer a la UOMRA, convertirla en referente de todo el movimiento obrero y mejorar, a través de conquistas gremiales y sociales, la calidad de vida de los trabajadores metalúrgicos.

-La trayectoria de Lorenzo miguel fue un ejemplo de lealtad al peronismo. Por defender al Gral. Perón y a su doctrina, conoció la persecución, la tortura y la cárcel sin que nadie lo haya escuchado quejarse ni arrepentirse nunca por esa lucha. Y a la hora del triunfo, cuando muchos se acercaron a aconsejarle cargos políticos, Lorenzo se mantuvo en su lugar de dirigente, austero y sin ambiciones de espurias, decidido siempre a dar su esfuerzo sin pedir nada a cambio.

-Esa identificación con los valores de la honradez, la palabra enseñada, el honor y la austeridad, que aprendió en su humilde hogar de inmigrantes, lo acompañaron toda su vida. Ni sus enemigos se atrevieron a acusarlo de corromper su conducta, y su accionar por ventajas indebidas, ni de traicionar el estilo de vida austero que siempre fue un sello identifica torio. En un país entregado por la frivolidad y la demostración obscena de vienes materiales y vidas rumbosas, por ejemplo de Lorenzo Miguel se alza alto y claro, para guiar las nuevas generaciones de metalúrgicos hacia un destino mejor, donde los dirigentes sirvan y no se sirvan de sus representados.

Compañero Lorenzo: ya no esta con nosotros en el que hacer cotidiano de la labor sindical, pero quienes fuimos sus contemporáneos lo recordaremos como la guía que nos marcara el camino en las encrucijadas que la vida nos imponga.

Y para los jóvenes que no lo conocieron, Lorenzo Miguel será el ejemplo a seguir cuando las tentaciones del poder quieran obnubilarlos. Recuerden siempre al viejo caudillo, leal a los trabajadores y al peronismo, y reacio a lujos y prebendas. Con ejemplos como el Lorenzo, la patria demuestra que no todo esta perdido, y que actuando con los principios que enaltecen al hombre se puede realizar una vida digna y convertirse en el faro de las nuevas generaciones.


Subir
Adolfo Alsina 485 (Capital Federal), Argentina -Tel: (54) (011) 6345-5000
Sitio web a cargo de la Secretaría de Prensa, Propaganda y Cultura. - UOM Secretariado Nacional. diseño.web